Moncloa considera que el tirón del partido bolivariano caerá en unos meses

¿Podemos o no Podemos? El PP busca la forma de hacerle frente a los 'frikis' de Pablo Iglesias

¿Ignorar a Podemos o hacerle frente? El debate, en el PP, está servido, pero a la vista de las sesiones de su Escuela de Verano, aún no hay decisión tomada. Algunos pellizquitos a los 'bolivarianos' o 'populistas', pero poco más.

Cañete junto con los vicesecretarios del partido Floriano, Arenas y Pons, en su intervención en la Escuela de Verano del PP
Cañete junto con los vicesecretarios del partido Floriano, Arenas y Pons, en su intervención en la Escuela de Verano del PP EFE

Primero los llamaron 'frikis'. Fue Pedro Arriola, el asesor del Partido Popular para asuntos demoscópicos. Acababa de producirse la sorpresa de Podemos (popularmente llamados 'Pablemos' en un hallazgo irónico que ya ha cuajado, dado el centralismo personalista de su líder, émulo de Chávez) en las elecciones europeas cuando Arriola no tuvo empacho alguno en denominar 'frikis' a los dirigentes y simpatizantes del partido de Pablo Iglesias, que venía de cobrarse cinco escaños en el Parlamento de Bruselas.

Desde entonces, el PP ha modificado ligeramente su posición. Para unos, como Esperanza Aguirre, hay que dar la batalla a este partido que representa al "populismo chavista". Aguirre, en la apertura del cónclave de los populares en El Escorial, ha sido la más beligerante. Es su sello de distinción, unos pasos por delante, por encima de su partido. Ha tocado dos de los puntos débiles de la formación: su relación con el régimen venezolano y sus vinculaciones con los círculos proetarras. La respuesta ha sido una querella interpuesta por Pablo Iglesias a la presidenta del PP madrileño. Una condecoración viniendo de quien viene, dicen fuentes próximas a la 'lideresa'.

Hay división de opiniones en el PP sobre la táctica a seguir con los recién llegados a la arena política española. Rajoy nunca les ha concedido la mayor importancia. Piensa que el tiempo pondrá la cosas en su sitio y, además, piensa también que quien debe de preocuparse es el PSOE, ya que coinciden con Podemos en buena parte de su nicho de votantes. Este criterio se comparte en algunos despachos de la Moncloa. Pero Podemos no se desinfla. Todo lo contrario, las encuestas internas que maneja el Gobierno reflejan tanto crecimiento como fortaleza. "Arrasarán al PSOE y a IU en Madrid", advirtió Aguirre en su vehemente exhortación a hacer frente al partido de Iglesias.

Un menú de seis euros

Tanto Cospedal como Sáenz de Santamaría también han roto el silencio sobre Podemos, aunque en un tono mucho menos encendido. La vicepresidenta del Gobierno se refirió a quienes "presumen de comer un menú de seis euros, cuando a mí con ese presupuesto me sobran tres euros y medio si me quedo en el despacho y almuerzo un sándwich".

Floriano, González Pons, Montoro, Báñez...a lo largo de las sesiones del encuentro estival del PP las referencias a Podemos resultaban casi obligadas. Bien en forma de broma, de pellizco de monja o de severa advertencia de la sombra totalitaria que amaga por el horizonte electoral español.

Los analistas de Moncloa consideran que el tirón de Podemos está muy vivo y que la presencia habitual en determinados canales de televisión tanto de su líder máximo como de alguno de sus más estrechos colaboradores resulta determinante para mantenerse en la cresta de la ola. La cuestión está en atender cuál será su impacto en la cita electoral de la primavera próxima. Todo parece indicar que, a casi un año vista, Podemos puede hacerse fuerte en algunos municipios y algunas capitales. E incluso podrían determinar el color político del gobierno de alguna autonomía. "Triste gracia que a estas alturas el mensaje leninista/caribeño de unos demagogos pueda hacerse con el control de algún territorio", comentaba ayer un dirigente del PP en el fresco y relajado ambiente de El Escorial. "La corrupción y la crisis los ha hecho crecer", insistía.

Ni el PP ni el PSOE muestran ahora mismo ningún tipo de intención en hacer frente, de verdad, a los hechos de corrupción en los que están enganchados. Ni en Madrid, ni en Valencia, ni en Andalucía. Tampoco los nacionalistas de CiU tienen el mínimo interés en abrazar el sendero de la honradez política, según el mencionado dirigente.

La pugna en el PSOE por la sucesión de Rubalcaba ha logrado eclipsar por unos días el protagonismo mediático de Podemos, un paréntesis que seguramente se prolongará al menos hasta la rentrée estival. En el PP consideran que resulta fundamental que el primer partido de la oposición acierte en la elección de su nuevo secretario general. Rajoy tiene previsto hacerle partícipe de algunas reformas que considera urgentes. Habrá que esperar un tiempo para comprobar si el nuevo PSOE salido del relevo tiene vocación de gobierno o, sencillamente, chapotea torpemente en el territorio de Podemos y alrededores.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba