CiU podría perder las municipales

El PP planta cara a Colau y frena a C's en la batalla de Barcelona

El panorama electoral en Barcelona ofrece una fotografía casi inédita. El PPC de Sánchez-Camacho planta cara a Colau/Podemos, achica espacios a Ciudadanos e incluso aparece en la foto finish, dada la fragmentación de la izquierda y el retroceso nacionalista.

La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho
La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho EFE

El panorama electoral en Barcelona ofrece una fotografía casi inédita. El PP resiste como tercera fuerza, planta cara a Podemos, que se presenta como Barcelona en Común con Ada Colau al frente, y frena de golpe a Ciudadanos, de acuerdo con los sondeos que se manejan en el partido conservador.

Poco tienen en común el mapa político que se dibuja en Barcelona con el que se perfila de cara a las autonómicas catalanas de septiembre, si es que finalmente llegan a celebrarse. Tres formaciones pugnan por la cabeza de la carrera, con CiU, Colau/Podemos y PP prácticamente igualados en la línea de llegada. Convergència está en retroceso, efecto evidente de la extraña evolución soberanista que ha impreso el alcalde Xavier Trias al municipio. Nunca la Ciudad Condal se significó por un sentimiento secesionista a ultranza. Más bien, lo contrario. Y puede que en las municipales castigue al actual equipo de gobierno. Ada Colau, la gran revelación mediática del momento en Cataluña, escala hasta la cúspide con Barcelona en Común, donde se alinean fuerzas de izquierda como Guanyem, Podemos y otras... El tercero en discordia es el Partido Popular, que se mantiene con enorme dignidad en el grupo de cabeza en todas las encuestas.

Alberto Fernández, que lleva 4 legislaturas en el Consistorio, mantiene la plaza a salvo de las arremetidas de C's, que en otras zonas arrebata un importante puñado de votos al PP

Alberto Fernández, que lleva cuatro legislaturas en el Consistorio, mantiene la plaza a salvo de las arremetidas de Ciudadanos, que en otras zonas arrebata un importante puñado de votos a los 'populares'. El objetivo del dirigente del PP es mantener e incrementar los cien mil votos que en los últimos comicios locales le situaron como tercera fuerza del ayuntamiento barcelonés. Un corrimiento de apoyos desde un PSC a la deriva puede reforzar su posición en algunos barrios barceloneses donde tradicionalmente se había votado a los socialistas. Collboni, pese a ser un candidato estimable, no parece granjearse demasiadas simpatías del electorado tradicional del PSC.

La asignatura pendiente

Ciudadanos, que tiene su origen en Cataluña, no parece que vaya a aprobar la asignatura de Barcelona. Su candidata es Carina Mejías, que llegó a secretaria de organización del PP y portavoz en el Parlament hasta que dio el salto al partido de Rivera. Quizás sea ésta la causa de su escaso empuje inicial, aunque algunas encuestas anuncian su entrada en el Ayuntamiento con tres concejales. Poco parece para el partido de moda en España y, por ende, quizás debería serlo también en Cataluña.

La candidata de C's es Carina Mejías, que llegó a secretaria de organización del PP y portavoz en el Parlament hasta que dio el salto al partido de Rivera

Alberto Fernández, sin embargo, parece haber conseguido mantener la bandera de plantarle cara al nacionalismo, tanto al de ERC como al de CiU. En ese sentido, el pulso con Ciudadanos parece que lo va a ganar sin demasiadas dificultades. Otra cuestión es lo que arrojen finalmente los resultados en las urnas. Las encuestas no le dan la espalda y hasta parecen optimistas si se piensa en que en Cataluña el voto oculto del PP resulta muy importante. Fernández es un veterano en el Consistorio, lleva veinte años dedicado a defender los intereses de su ciudad, por encima de los planteamientos ideológicos del nacionalismo, al que siempre ha hecho frente y con importantes resultados. Tampoco ha recibido demasiado apoyo de la dirección de Madrid, mucho más orientada a otros frentes de mayor simbolismo y donde se trata de no perder el poder.

El problema de CIU es que, tras el singular número promovido por Artur Mas en el montaje del plebiscito apócrifo del 9N, se encuentra ahora en franca retirada. Tanto se ha tensado la cuerda que el electorado va a pasarle factura, según todos los indicios. ERC aumentará su escuálida presencia en el Consistorio barcelonés, pero sin estridencias. La alcaldía de Barcelona por ahora, es cosa de tres: CiU, Colau/Podemos y el PP. Todo un triunfo de Fernández, caso de mantenerse en cabeza, habida cuenta del retroceso del PP en casi todas las demarcaciones.


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