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Radiografía de los pactos tras las elecciones del 24-M: de la marea azul a los frentes de izquierdas

Las alianzas del descontento arrebatan al Partido Popular, de momento, cinco autonomías y once grandes capitales pese a ser la fuerza más votada en las urnas. A la lista puede sumarse en los próximos días el Gobierno de la Comunidad de Madrid, donde Ciudadanos se acerca al PSOE. La investidura de Cifuentes se complica.

Radiografía de los pactos tras las elecciones del 24-M: de la marea azul a los frentes de izquierdas
Radiografía de los pactos tras las elecciones del 24-M: de la marea azul a los frentes de izquierdas

El resultado de las elecciones autonómicas y municipales del pasado 24-M va tomando cuerpo en un mapa político bien distinto al de hace cuatro años. La marea azul que dejaron los comicios de 2011, la mayor concentración de poder de los populares en lo que va de democracia, ha dado paso ahora a un escenario vidrioso, donde el PP mantiene núcleos de resistencia pese a su desgaste como partido del Gobierno y a las manchas de la corrupción, donde el PSOE ha cogido aire pero no termina de consolidar su alternativa, atenazado por batallas internas, y donde las fuerzas emergentes como Ciudadanos, Podemos y las candidaturas de unidad popular se enfrentan la hora de la verdad: poner en práctica desde las instituciones sus planes de regeneración democrática, los más avanzados del espectro de partidos.

Una vez transcurridos los diez primeros días de negociaciones, las alianzas de fuerzas de izquierdas y regionalistas para desbancar al PP se están materializando, de momento, en cinco autonomías (Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana), y once grandes capitales (Madrid, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Valladolid, Oviedo, Palma de Mallorca, Las Palmas, Alicante, Ciudad Real y Zamora). Los populares, que mandaron durante cuatro años en todos estos enclaves, fueron también aquí los más votados el 24-M.

A esta lista puede sumarse en los próximos días el Gobierno de la Comunidad de Madrid, donde existe un acercamiento entre Ciudadanos y PSOE para la investidura del exministro Ángel Gabilondo. Las últimas diligencias de la Operación Púnica (con la imputación de los consejeros Lucía Figar y Salvador Victoria) lastran la opción de Cristina Cifuentes, pese a que no están en su lista y es algo ajena a su proyecto de cambio en el PP madrileño.

A estos problemas para Cifuentes se une el caso de Álvaro Ballarín, imputado por prevaricación y desimputado por su actuación como concejal en una supuesta demolición irregular. Si Ballarín, que ya no tiene la confianza de Cifuentes, se pasa al Grupo Mixto como venganza, la investidura de la candidata popular sería ya imposible incluso con el apoyo de C's. De la reunión privada que mantuvieron este martes el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, salió la sensación entre dirigentes socialistas que el camino para la investidura de Gabilondo había quedado desbrozado por esta parte. Con el apoyo de Podemos ya se contaba incluso antes de la cita este miércoles entre Sánchez y Pablo Iglesias.

Dirigentes socialistas tienen la sensación de que el camino para la investidura de Ángel Gabilondo ha quedado desbrozado tras la cita Sánchez-Rivera 

En el juego de equilibrios de Ciudadanos, su posible gesto para aupar a Gabilondo sería contrarrestado con otro ya anticipado: tender la mano al PP en aquellas comunidades donde los populares necesitan a los diputados naranjas. Se tratan de Castilla y León, La Rioja y Murcia, aunque esta última región también ha sido alcanzada por la trama Púnica. No obstante, la dimisión del consejero de Industria en funciones, Juan Carlos Ruiz, esta misma semana tras ser imputado por el juez Eloy Velasco ha rebajado la tensión y ha servido para no espantar a Ciudadanos en un escenario donde PSOE, segunda fuerza, y Podemos ya se habían entendido.

Por otro lado, en la Comunidad Valenciana, PSOE, Compromís y Podemos se han puesto de acuerdo en desalojar al PP de este feudo, pero ha surgido división entre ellos sobre quién debe ostentar el gobierno. Mientras Compromís, tercera fuerza, ya ha dado el paso adelante con la candidatura de Mónica Oltra, planteando incluso una alternancia en la presidencia, el PSOE valenciano la ha rechazado, reivindicando que han sido la segunda opción más votada. En este contexto, los socialistas han dado cancha a Ciudadanos -que se opone a Compromís por su ideario nacionalista- deslizando incluso la posibilidad de articular una operación para investir a Ximo Puig siempre y cuando el PP se abstuviera en segunda ronda. Sin embargo, esta maniobra dejaría al PSOE con un gobierno en minoría, muy débil para ir sacando adelante sus propuestas en las Cortes Valencianas.

La primera apuesta de los socialistas sigue siendo el tripartito, ya que cuentan además con la baza de la alcaldía de Valencia, donde Compromís, que ya tiene el sí de València en Comú, necesita al PSOE para llegar a la mayoría absoluta y superar la suma PP-Ciudadanos.  

Echenique mantiene sus aspiraciones

Un problema similar al que encuentra en la Comunidad Valenciana lo halla el PSOE en Aragón, donde el candidato de Podemos, Pablo Echenique, aspira a ser presidente pese a que su formación fue tercera fuerza en esta región. Más allá de la intención de Echenique, apoyada por Iglesias, la fórmula del tripartito entre PSOE -que ostentaría la presidencia- Podemos y CHA se presume la más factible. Los socialistas también saben que ellos son necesarios para que Zaragoza en Común (integrada por Podemos, IU y otras siglas) consiga la alcaldía de la capital aragonesa, lo cual podrán emplear como moneda de cambio para presidir la comunidad. 

Otro vuelco aguarda en Baleares, donde el PP ha sido capaz de quedar como primera fuerza y a la vez dejarse casi 18 puntos con respecto a 2011. PSOE, Podemos, y los nacionalistas de MÉS pusieron el martes la "primera piedra" de un eventual acuerdo de gobierno tras varias horas de reunión. Asimismo, el PSOE tendrá aquí que negociar duro para quedarse con la presidencia, a la que también aspira la coalición nacionalista.

Los regionalistas de Revilla (PAR) creen que el escaño que necesitan vendrán antes del lado de Podemos que de Ciudadanos

En Castilla-La Mancha, el PSOE de Emiliano García-Page, que llegó a reunirse con Pablo Iglesias antes de la campaña, confía en el apoyo de Podemos. La última comunidad que perderá el PP pese a su condición de partido más votado es Cantabria. Los regionalistas del PAR, con el expresidente Miguel Ángel Revilla, ya negocia con el PSOE para formar gobierno. Necesitan un escaño para la mayoría absoluta y creen que éste podría llegar antes del lado de Podemos (3 diputados) que de Ciudadanos (2), partido con el que los contactos han sido menores.

Como primera fuerza, el PSOE seguirá gobernando en Asturias y podrá hacerlo con mayoría absoluta gracias a los nueve diputados de Podemos. Pese a la insistencia de IU en formar parte de ese acuerdo de gobierno, los socialistas han trasladado a la candidatura de Gaspar Llamazares las reticencias que existen por parte de la formación morada. En Extremadura, la otra comunidad donde los socialistas fueron vencedores, la negociación con Podemos avanza a buen ritmo, por lo que facilitarán la investidura de Guillermo Fernández Vara.

En Navarra, los nacionalistas de Geroa Bai ya encarrila gracias al apoyo de EH Bildu su llegada al Gobierno foral, arrebatando el poder a UPN, que además fue aquí la fuerza ganadora. La candidata Uxue Barcos cuenta con Podemos e Izquierda Unida pero también busca acuerdos con los socialistas. Por su parte, Coalición Canaria, triunfadora en las urnas, conservará el archipiélago en una reedición del pacto firmado con el PSOE la pasada legislatura.

Más consenso en Madrid que en Barcelona

En el Ayuntamiento de Madrid, la aspirante de Ahora Madrid, Manuela Carmena, tiene prácticamente asegurado el bastón de mando, después de las frustradas intentonas de Esperanza Aguirre de impedir que gobierne la marca blanca de Podemos. Los socialistas permitirán que Carmena sea investida y no han aceptado las llamadas de los populares, primera fuerza en las urnas, a conformar un "bloque constitucional" donde no estaría Ahora Madrid. 

La otra gran irrupción municipal ha sido la de Barcelona en Comú (Podemos, ICV, EUiA y Procés Constituent), candidatura municipal que sí en impuso en la cita del 24-M. Sin embargo, no logró mayoría absoluta y buscar los socios necesarios. La candidatura de Ada Colau ha descartado adherirse a la hoja de ruta independentista de CiU y ERC, mientras que la CUP también se ha desmarcado de entrar en el gobierno municipal. Ante ello, Colau confía en poder sumar, al menos, al PSC, aunque en todo caso gobernaría en minoría, algo en lo que ya trabaja. Barcelona en Comú (11) y socialistas (4) sumarían 15 concejales, seis por debajo de la mayoría absoluta en un pleno muy fragmentado.

En Valladolid, el nuevo alcalde será del PSOE gracias a Valladolid Toma La Palabra (IU y Equo) y Sí Se Puede (Podemos), mientras que en Oviedo será la plataforma Somos la que mandará con ayuda de los socialistas y de IU.

La geometría variable de Sevilla y Cádiz

Más complicada está la situación en Sevilla, donde la suma de PSOE, Participa Sevilla (Podemos) e IU supera a PP y Ciudadanos. El alcalde en funciones, Juan Ignacio Zoido, defiende que los populares han sido los más votados, pero el PSOE andaluz de Susana Díaz no está dispuesto a renunciar a una plaza de esta categoría. Los intereses aquí se cruzan con la investidura de Díaz en la Junta de Andalucía, cuestión aún pendiente. El PP no contempla abstenerse en el Parlamento, permitiendo de este modo que la presidenta en funciones asuma el poder, si pierde Sevilla. En esta geometría variable también entra en juego la alcaldía de Cádiz donde los populares podría ser rescatados por el PSOE frente a la opción Por Cádiz Sí Se Puede (Podemos) y su candidato José María González Kichi. Además, los populares reclaman a los socialistas mano tendida para conservar los consistorios de Marbella y Jerez.

Otro tripartito, esta vez en Palma de Mallorca, conformado por PSOE, MÉS y Som Palma apartará al PP, aunque tanto socialistas como nacionalistas quieren un alcalde de su partido. De isla a isla, en Las Palmas de Gran Canaria, el PSOE lo tiene atado con LPGC Puede y Nueva Canaria. En Alicante, los socialistas se adhirieron este miércoles el acuerdo de mínimos alcanzado por Guanyar y Compromís. La candidatura unitaria (con Podemos y EU, entre otros) ha quedó a muy pocos votos del PSOE, por lo que hay altas probabilidades de que sea su cabeza de lista, Miguel Ángel Pavón, quien asuma la alcaldía. Asimismo, PSOE y Ganemos se han estrechado ya la mano en Ciudad Real. Y será Zamora la única capital de provincia donde IU desaloje al PP, aunque sea con la ayuda de los socialistas.


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