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La fundación de Pablo Iglesias tachó a la AVT de "fascista" ante Chávez

CEPS, dirigida por los hoy líderes de Podemos, explicó en 2011 al Gobierno venezolano que la asociación mayoritaria española de víctimas del terrorismo era un mero brazo politico del PP que instrumentalizaba políticamente el dolor de afectados por la "lucha armada".

Pablo Iglesias en el acto de clausura de la Asamblea Ciudadana de Podemos.
Pablo Iglesias en el acto de clausura de la Asamblea Ciudadana de Podemos. GTRES

El pasado viernes, Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, lanzaba con indignación una solemne proclama en TVE: "Que nadie juegue con el dolor de las víctimas [de ETA]. Nada de enhorabuena". El líder de la formación radical replicaba así al planteamiento del entrevistador, Sergio Martín, que le supuso de enhorabuena en una semana en la que se había producido la excarcelación de varios etarras, hecho que, afirmó el periodista, el secretario general de Podemos había defendido en el pasado. Sin embargo, los informes que recibió el Gobierno venezolano de CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales), fundación dirigida en los últimos años por Iglesias y otros líderes de Podemos, mostraban nulo respeto por las asociaciones de víctimas del terrorismo etarra -"lucha armada" para tales asesores- y denunciaban el uso político de su dolor.

CEPS no dudó en tildar en 2011 a la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) de "potente organización social pseudofascista que responde a los intereses del PP". A juicio de la fundación vivero de Podemos, la AVT fue "creada y auspiciada por esta organización política (PP)" y "se ha convertido en una fuente de presión fáctica y mediática en la agenda política española, aprovechando la especial sensibilidad que la cuestión de la lucha armada en Euskadi genera en la población del resto del Estado".

La AVT es, a juicio de CEPS "una potente organización social pseudofascista que responde a los intereses del PP"

Tan grave descalificación de la mayor asociación española de víctimas del terrorismo -emitida por una fundación que por atribuirse una finalidad social minimiza el pago de impuestos- intentaba neutralizar un flanco abierto del Gobierno venezolano. "Los medios opositores continúan con la cobertura sensacionalista de las muertes violentas (sin distinguir entre decesos por accidentes viales y aquellos por agresiones por arma), para, a continuación, tratar de relacionar un supuesto repunte de la violencia en el mes de agosto con las actuaciones realizadas por el ministerio asumido por Iris Varela (ministra de Servicios Penitenciarios venezolana)".

Los asesores de CEPS proseguían con su desarrollo del peligro en ciernes para el régimen chavista: "La oposición, carente de elementos unitarios que conecten con el pueblo venezolano, busca en la empatía con las víctimas su baluarte simbólico para tratar de reconstruir su imagen de defensores de la patria. Efectivamente, el 13 de septiembre anunciaban una suerte de programación para los días 26, 27, y 28 de este mes (septiembre de 2011), que incluye colocar banderas en los balcones, generar nuevas simbologías: un lazo blanco como elemento cohesionador unitario, interclasista e interpartidista, así como la presentación de un anteproyecto de ley de indemnización a las víctimas". 

Apropiación de la simbología patria

Tal clima político venezolano llevó a los bien retribuidos asesores de Chávez -CEPS facturó al régimen bolivariano más de 3,7 millones de euros entre 2003 y 2012- a encontrar similitudes con el escenario español. "Toda esta puesta en escena recuerda demasiado la instrumentalización de las víctimas del terrorismo efectuada por el Partido Popular en el estado español, por lo que no sería nada descartable un posible asesoramiento en este sentido".

Y ya metidos en harina, los asesores de CEPS, sin aportarle a Chávez prueba alguna, prosiguen con su teoría conspiratoria contra la AVT como elemento movilizador de la oposición venezolana: "Siguiendo con las similitudes, entre las tácticas de la AVT encontramos el apropiamiento de la simbología patria, la generación de nuevos símbolos (lazo azul, color de imagen del Partido Popular) y la aprobación de una ley de solidaridad con las víctimas al terrorismo".

 Se ha convertido en una fuente de presión fáctica y mediática en la agenda política española, aprovechando la especial sensibilidad que la cuestión de la lucha armada en Euskadi genera en la población del resto del Estado

Este diagnóstico se producía en septiembre de 2011 cuando el cliente de CEPS, el Gobierno de Hugo Chávez, veía venirse encima una dura campaña electoral. Ahí entraban en juego los asesores españoles de CEPS sin ánimo de lucro. Y se aprestaron a señalar los enemigos internos y externos de Chávez con resonancias de discurso franquista de la Plaza de Oriente. "Ayer el CNE (Consejo Nacional Electoral) anunció la fecha de celebración de las elecciones presidenciales. La oposición, siguiendo su estrategia, recrudecerá su calendario de ataques al Proceso (bolivariano), apoyándose como es habitual en aquellos que le reportan "réditos" no sólo al interior del país, sino también al exterior".

La fundación vivero de Podemos ampliaba su análisis con igual tono descalificador de los rivales políticos de Chávez. Buscaba satisfacer al cliente: "Junto al intento de descrédito del Estado aparece una oposición (sobre la cual no se mencionan las responsabilidades en la materia) "salvadora" y "humanista". Efectivamente, el discurso de la vida "como objetivo de consenso" y el llamamiento a una suerte de Pacto de Estado, se enarbola como la gran apuesta conciliadora y salvífica de la oposición".

Tan grueso análisis de los asesores de CEPS, paradójicamente una fundación plagada de profesores de Política curtidos en mil seminarios, venía a sumarse al realizado sobre los huelguistas de hambre venezolanos. La conclusión de ambos diagnósticos no podía ser más simple: todo opositor de Chávez que realice una huelga de hambre es un farsante o un loco (hay que infiltrar policías y médicos para evidenciarlos) y si clama contra las muertes violentas sin duda es un remedo de la AVT y un instrumento del PP. CEPS nunca le llevó la contraria al cliente en sus informes. Al contrario, la letanía era otra: Chávez, no te mereces esta oposición y carece de razón en todas sus acusaciones. 

Este diario reiteró este miércoles a Podemos, sin éxito, la solicitud de una versión sobre tales informes de CEPS de algunos de sus lideres que dirigieron dicha fundación (Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, entre otros) o colaboraron con ella (Juan Carlos Monedero).


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