POLÉMICA POLICIAL

Interior da una 'patada hacia arriba' al jefe de Asuntos Internos enfrentado al comisario Villarejo

El Ministerio destina al Consejo Asesor de la Policía a Marcelino Martín-Blas tras el enfrentamiento que ha mantenido con su compañero a cuenta, entre otros, del 'caso del pequeño Nicolás'.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. EFE

'Patada hacia arriba' para acabar con una trifulca policial. El Ministerio del Interior decidió este martes destituir y enviar a otro puesto al hasta ahora maximo responsable de la Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía, el comisario Marcelino Martín-Blas Aranda. El nuevo destino de mando será será el Consejo Asesor, un órgano consultivo considerado dentro de la institución como un 'cementerio de elefantes' donde se 'aparca' sin funciones concretas a responsables enfrentados con el Ministerio o a los que se deben favores con el atractivo de la retribución económica de un puesto de nivel 30, el máximo de la Administración. La jefatura de Asuntos Interior será ocupada a partir de ahora por el comisario Francisco Migueláñez, hasta ahora máximo responsable de la Brigada Central de Estupefacientes.

El comisario Martín-Blas ha sido destinado al Consejo Asesor, un órgano sin funciones concretas que cuenta con las máximas retribuciones de la Administración

El cambio se venía barruntando desde mediados de febrero, cuando trascendió a la opinión pública el fuerte enfrentamiento que este mando mantenía a cuenta de la investigación del 'caso del pequeño Nicolás' con su compañero el comisario José Manuel Villarejo, conocido entre otros asuntos por la grabación de la reunión que mantuvo con el aún presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, a cuenta de su ático. La decisión de Interior de cesar a Martín-Blas supone, por tanto, un respaldo para su rival, a quien el propio Jorge Fernández Díaz ya había dado su apoyo públicamente pese a tener abierta una investigación sobre la docena de empresas con multimillonario patrimonio que posee. No obstante, algunas fuentes apuntan que Villarejo también ha sido trasladado de destino, aunque, eso sí, manteniendo la autonomía de la que hasta ahora ha gozado.

El enfrentamiento entre ambos mandos policiales se convirtió en irresoluble tras conocerse un informe de Asuntos Internos incorporado al sumario del 'caso del pequeño Nicolás' en el que se aseguraba que Villarejo había participado en una reunión con el joven en un parque de la capital. El documento venía acompañado de imágenes en las que, según el autor del mismo, se veía al veterano comisario. Posteriormente se comprobó que dicha afirmación era un error y que la persona identificada en un primer momento como el policía era, en realidad, un jubilado que paseaba su perro por la zona. El 'patinazo' llevó a la Dirección General de la Policía a rectificar el contenido del informe y al propio Villarejo a acudir a los tribunales para acusar a su compañero de manipular pruebas.

Vacaciones previas a su destitución

Poco después comenzaban a salir en prensa las primeras referencias a un posible cese de Martín-Blas, aunque desde la Dirección General de la Policía se desmentía oficialmente lo que ya era un secreto a voces dentro de la institución. En aquellas fechas, diversas fuentes policiales consultadas por Vozpópuli aseguraban que el responsable de Asuntos Internos había sido invitado por sus superiores a "cogerse unas vacaciones" mientras la polémica amainaba, como paso previo a su destitución. "Ya entonces se le dijo que no volvería a ocupar dicho puesto", recuerda ahora uno de los interlocutores de este diario que califica el nuevo destino asignado al mando policial como "una patada hacia arriba. Más sueldo, poco trabajo".

El jefe de Asuntos Internos fue invitado en febrero por sus superiores a "cogerse una vacaciones" como paso previo a su destitución cuando amainase la polémica

Efectivamente, el Consejo Asesor es un órgano consultivo al que Interior destina a altos mandos policiales que aún no han cumplido la edad de jubilación, pero que no quiere mantener en puestos operativos. Es habitual que en el mismo acaben, por ejempls, los comisarios que ocupaban cargos destacados con el gobierno de diferentes signo político. En la actualidad lo componen más de 25 personas, un número superior al que fija la Ley que rige su funcionamiento. Sobre el papel, todos ellos tienen como única misión asesorar al director general de la Policía y elaborar informes. Curiosamente, no tienen despacho en ninguna dependencia para realizar esta supuesta labor.

La decisión del DAO

En el seno de la Policía se considera el cese de Martín-Blas la decisión de otro comisario, Eugenio Pino, director Adjunto de la Policía y, por tanto, 'número 2' de la institución sólo por detrás de Cosidó. Tanto el jefe de Asuntos Internos como el comisario Villarejo dependían directamente de él e, incluso, desde diversas fuentes se les sitúa detrás de algunas de las investigaciones sobre corruptelas dirigidas a torpedear el proceso independentista catalán. De hecho, Martín-Blas fue uno de los dos mandos policiales que participó en la reunión con fiscales de Cataluña para proponerles registrar la sede de Convergencia a cuenta del 'caso Palau' pese a que las funciones de Asuntos Internos se limitan a investigar delitos cometidos por agentes. Aquel suceso no sólo no le supuso una reprimenda por parte de Interior, sino que incluso fue condecorado en 2013 con una medalla roja 'al valor', que tiene una retribución económica vitalicia, como adelantó en su día en exclusiva Vozpópuli. Al comisario Villarejo también se le entregó la misma distinción ese mismo año.

Ambos mandos policiales dependían directamente del número 2 de la Policía, el comisario Pino, quien les condecoró en 2013 con la medalla al valor

Esa aparente cercanía entre ambos mandos policiales terminó derivando, sin embargo, en un soterrado enfrentamiento que tuvo su primera trifulca durante la investigación de la 'Operación Emperador' que desmanteló una supuesta mafia china. La Unidad de Asuntos Internos elaboró entonces un informe sobre las relaciones de varios agentes con destacados integrantes del grupo delictivo que acabó con la imputación de algunos mandos a los que más tarde la Audiencia Nacional exculpó. En aquellas pesquisas, apareció un hijo de Villarejo en unas conversaciones telefónicas grabadas con uno de los imputados vinculados a Gao Ping.

En respuesta a ello, este comisario relacionó más adelante a su compañero de Asuntos Internos con las supuestas coacciones que una agente del CNI había hecho a uno de los hombres de confianza del presunto 'capo' chino para que cambiase su testimonio y acusase a un mando policial de vinculos con la trama. El cruce de reproches continuó, y Villarejo reprochó a Martín-Blas de haber acosado a los integrantes de la UDEF que estaban investigando la trama Gürtel, de estar detrás de supuestas presiones a un ciudadano indio implicado en una trama de blanqueo e, incluso, de estar vinculado a la denuncia por acoso sexual contra Javier López Madrid, amigo de Felipe VI y yerno del constructor Juan Miguel Villar Mir. Ahora la 'patada hacia arriba' pretende, precisamente, poner fin a esta trifulca policial que se desarrollaba a la vista de todos.


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