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Rajoy: "2013 todavía será duro, pero en 2014 la economía española crecerá con claridad"

El presidente del Gobierno comparece ante su Junta Directiva Nacional para repetir su discurso sobre la reducción del déficit y la creación de empleo, defendiendo además la reforma laboral que, si bien "no ha creado empleo, sí ha evitado que se destruya". 

El presidente del Gobierno en una intervención en la sede de Génova
El presidente del Gobierno en una intervención en la sede de Génova Gtres

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha presumido este miércoles ante la plana mayor de su partido de haber conseguido que España haya "evitado" el rescate que han padecido otros países de la Unión Europea. Según ha añadido, con las medidas que han adoptado su Gobierno se ha conseguido "superar" dos crisis y "aguantar la situación".

"España superó una crisis financiera en abril y una crisis de deuda soberana en junio, lo hemos superado y hemos sido capaces de aguantar la situación a pesar de los avatares que se produjeron en Europa. La situación sigue siendo difícil, pero ya menos que en aquellos momentos", ha declarado Rajoy ante la Junta Directiva Nacional del PP.

Dicho esto, el jefe del Ejecutivo se ha mostrado optimista de cara al futuro y ha dicho que si se sigue en esta línea "habrá pronto crecimiento económico" y se creará empleo. "2013 será todavía duro, pero en 2014 la economía española crecerá con claridad, y empezaremos a crear empleo, y los españoles notarán resultados tangibles", decía, aunque ha admitido que los efectos de sus reformas aún no las perciben los ciudadanos.

"El principal problema de España es el paro y la falta de crecimiento económico, dos aspectos que van íntimamente unidos", decía

El presidente del Gobierno articulaba su discurso, una vez más, en torno a la actual situación de la economía española y del entorno europeo. "El principal problema de España es el paro y la falta de crecimiento económico, dos aspectos que van íntimamente unidos. El objetivo de la legislatura fue, es, y será, volver al crecimiento económico y crecer y crear empleo, que es lo que supone bienestar, más actividad, capacidad adquisitiva para las personas", explicaba. 

Pese a la mala situación, Rajoy ponía algunos ejemplos de pequeños datos positivos que marcan el buen camino, como lo son los datos de la balanza comercial, la reducción del déficit público, la reestructuración del sistema financiero, que los inversores extranjeros hayan vuelto a comprar deuda pública española o los efectos de algunas de las reformas estructurales puestas en marcha. 

Mirada necesaria a la actualidad

En este punto el presidente de Gobierno admitía que una de estas reformas, la del mercado laboral, todavía no ha ayudado a la creación de puestos de trabajo. "En el segundo semestre de 2011 se destruyó más empleo en España que en el mismo periodo del año posterior. Es verdad que la reforma laboral no crea empleo hoy, pero sí ha evitado que se destruya mucho empleo. Cuando repunte la actividad económica española esta reforma va a provocar una creación de puestos muy importante", argumentaba. 

Rajoy condenaba los escraches diciendo que nadie merece ser denigrado, amenazado o intimidado y menos si el motivo es haber sido elegido por la mayoría de los ciudadanos

Por otro lado, en relación a los últimos escraches que han sufrido algunos miembros del partido, Rajoy se mostraba tajante en su condena de los mismos. "Nadie merece ser denigrado, acosado, amenazado o intimidado, y menos si el motivo de esa amenaza es haber sido elegidos por la mayoría de los ciudadanos, que es lo que les pasa a los diputados del PP. La mayoría no puede ser amenazada por una minoría. Hago un llamamiento a todos los partidos políticos, a todos los españoles, a que condenen estos actos cada vez que se produzcan. Yo como presidente condeno estos actos y debo garantizar que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos en libertad", defendía. 

Tampoco se quiso olvidar en su discurso de la corrupción, un tema que acapara la actualidad política desde su última intervención en el pasado febrero. Rajoy declaraba que toda corrupción es inaceptable y hay que perseguirla en cuanto aparezca, poniendo todos los medios posibles. Además defendía la política como una 'actividad noble y digna, propia de las sociedades civilizadas', y tachaba de insisida la insinuación de que España sea un estado generalizado de corrupción. "España es un país limpio, que lo está pasando mal, en el que surgen casos de corrupción como en cualquier otro", decía el presidente del Gobierno. 

Por último, Rajoy defendía una vez más el papel de la Unión Europea en el momento actual, alegando que es imprescindible que no haya ninguna duda sobre el euro, dudas que fueron las culpables de la situación que han vivido y están viviendo algunos países para financiarse, además de agradecer a los representantes autonómicos y locales el importante esfuerzo realizado para reducir el déficit público. "Hay que seguir haciéndolo y hay que seguir cumpliendo los compromisos, unos compromisos que asumimos voluntariamente cuando entramos en un club que se llama euro. Se ha demostrado que este es un país gobernable, y se han creado dos grupos de trabajo: uno para la creación de los objetivos de déficit y otro para valorar el actual modelo de financiación autonómica", concluía, recibiendo los aplausos de los susyos. 


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