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El PP defiende la validez de la Constitución ante "populismos" y "planes de ruptura"

"¿No será que es tan buena porque es de todos, y no solo de algunos?", destaca Rajoy, que reúne a sus barones en La Granja de San Ildefonso para poner en valor el texto de 1978 frente a las voces que reclaman que se modifique la Carta Magna. El Gobierno no considera prioritoria esa reforma y se opondrá si va contra la unidad de España.

Rajoy, junto a Cospedal, en la foto de familia del PP en La Granja.
Rajoy, junto a Cospedal, en la foto de familia del PP en La Granja. EFE

El Partido Popular ha subrayado este sábado la defensa de la Constitución de 1978 frente a "populismos" y "cantos de sirena" y ha proclamado que sólo con la Carta Magna España es capaz de "rechazar planteamientos de radicalidad y de ruptura". En la "declaración de La Granja", el manifiesto suscrito por los populares en la localidad segoviana, el PP advierte de que sin la Constitución la superación de la crisis sería "mucho más difícil" y señala que "sin democracia representativa y transparencia no existe la regeneración política verdadera".

"España necesita más que nunca la Constitución de 1978. Y nosotros queremos ponerla nuevamente en valor", concluye esta declaración cuya lectura se han repartido en La Granja los presidentes regionales del partido.

Ha sido el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, el encargado de cerrar el evento, que ha reunido en La Granja de San Ildefonso a la cúpula de su partido, incluidos sus "barones" territoriales. La Declaración de La Granja es un manifiesto que pone en valor la concordia y la estabilidad que el texto constitucional ha permitido en España desde su aprobación en 1978.

La Constitución ha permitido "operar una revolución articulada desde la lealtad institucional" que "hoy algunos se han empeñado en quebrar"

Rajoy ha manifestado que la Constitución "sigue tan viva como siempre", pero ha admitido que "no es intocable" y se puede reformar, siempre que sea por el "interés real" de los españoles o para desarrollar el proyecto común europeo. El presidente ha advertido de que la Carta Magna "no es un juguete" ni admite "bromas ni frivolidades", aunque también ha asegurado que los populares no son "dogmáticos fundamentalistas" de este texto y apoyarán "cualquier reforma futura si es necesaria". Una vez más, eso sí, el jefe del Ejecutivo ha advertido de que "no es negociable" ni la soberanía nacional ni la unidad de España, como tampoco lo son "la libertad y la igualdad de todos".

Rajoy ha señalado que en este momento hay que poner en valor que este texto ha hecho posible la mayor etapa de progreso social y económico de la historia de España. Y eso, ha dicho, hay que explicárselo también "a los adanes que pululan" hoy en el país que "se creen que todo empieza con ellos". "No, este país tiene historia detrás", ha añadido.

Ni "encajes" ni "acomodos"

También ha tenido un mensaje para los soberanistas catalanes al criticar a quienes se empeñan en "exaltar las diferencias" o promover "aislamientos", y ha llamado a trabajar por una cada vez mayor integración en Europa. Igualmente, ha rechazado las tesis de quienes piden un cambio constitucional para conseguir "encajes o acomodos", en alusión al PSOE en su defensa de una reforma para encajar mejor las pretensiones de Cataluña.

"¿No será que nuestra Constitución es tan buena porque es de todos, y no solo de algunos?", se ha preguntado el presidente del Gobierno, que ha venido defendiendo la vigencia de la Carta Magna frente a las voces que están reclamando su reforma. "Sin duda alguna, de lo mejor que tenemos y de lo mejor que hemos hecho en nuestra larga historia compartida es nuestra Constitución de 1978", ha insistido.

"No es momento de ocurrencias, frivolidades o eslóganes", ha repetido el presidente del Gobierno, quien en cualquier caso ha señalado que la Constitución "se reformará sin duda las veces" que sea necesario siempre que lo exija "el interés general y real" de los españoles o el desarrollo del proyecto común europeo. Precisamente esa misma idea recoge la Declaración de la Granja, en la que el PP admite la posibilidad de cambiar la Constitución, aunque "sin renunciar en ningún caso a los valores fundamentales" de este "proyecto común" y siempre "desde el consenso". "Compartir reformas sí, pero siempre con la mirada puesta en la utilidad para toda la sociedad española", señala.

Los populares insisten, en cualquier caso, en la "necesidad de cuidar" el legado constitucional que en estos años ha sabido "operar una revolución silenciosa, pacífica, armónica, reformista" y "articulada desde la lealtad institucional" que, recalca el texto, "hoy algunos se han empeñado en quebrar". "Desoigamos populismos, cantos de sirena, soluciones demagógicas, reclamos y eslóganes propios del oportunismo, que solo contribuyen a la destrucción de lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido", señala el manifiesto.

También reclama el PP "ratificar la vigencia del Estado de las Autonomías" como "organización territorial idónea para gestionar el alto nivel de autogobierno conseguido" desde la cohesión social, la colaboración y la lealtad institucional. "Sólo desde la Constitución seremos capaces de rechazar planteamientos de radicalidad y de ruptura", reza este texto, que también considera que únicamente con el "espíritu de concordia del que emanó" la Carta Magna pueden los españoles compartir el proyecto "común, ilusionante y solidario" basado en "la riqueza de la diversidad y en la fortaleza de la unidad".

Reforma no prioritaria

Durante la celebración el pasado 6 de diciembre del Día de la Constitución, el presidente del Gobierno reiteró que no considera prioritaria la reforma de la Constitución y que sólo aceptaría modificaciones muy concretas que considerara beneficiosas para España, como la que se hizo en 2011 para incluir la estabilidad presupuestaria de las administraciones. En una conversación con periodistas, Rajoy advirtió además de que nadie debe contar con él si lo que se pretende es una modificación constitucional que vaya contra la unidad de España.

Tanto el presidente del Gobierno como otros dirigentes del PP han rechazado la intención del líder del PSOE, Pedro Sánchez, de crear una subcomisión en el Congreso que aborde la reforma de la Constitución y le han reprochado que no concrete qué es lo que quiere modificar.


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