Solo una veintena de capitales de provincia quedarán al margen de los pactos de la izquierda

Pedro Sánchez pretende gobernar con Podemos en 17 capitales tras las generales

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, no ha querido que se visualice la plena implicación de su partido en los equipos de gobierno municipales controlados por Podemos, pero se ha comprometido con los candidatos perjudicados, entre ellos el madrileño Antonio Miguel Carmona, a reparar esta situación después de las elecciones generales.

Pedro Sánchez y Antonio Miguel Carmona, durante un desayuno informativo en Madrid.
Pedro Sánchez y Antonio Miguel Carmona, durante un desayuno informativo en Madrid. EFE

Pedro Sánchez tiene miedo a que los ayuntamientos donde gobierna Podemos y organizaciones afines, entre ellos los de Madrid, Zaragoza, Cádiz o La Coruña, no se luzcan de aquí a las elecciones generales debido a la inexperiencia o a los perfiles tan singulares de sus alcaldes y equipos de confianza. Estos reparos han llevado al PSOE a votar a favor de su investidura, con el objetivo de frenar el acceso del PP a más corporaciones locales, pero a dejar fuera de las responsabilidades de gobierno a los candidatos que concurrieron en las listas socialistas, en algunos casos con un gran enfado por su parte. El enojo más conocido es el del cabeza de lista por Madrid, Antonio Miguel Carmona, preparado para convertirse en vicealcalde de la ciudad, al que han parado los pies desde Ferraz con la autoridad que emana, además, de la gestora que preside Rafael Simancas, nacida tras la decapitación de Tomás Gómez el pasado febrero.

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“Lo más natural hubiera sido que Carmona ejerciera desde el primer momento como ‘número dos’, sobre todo teniendo en cuenta que Manuela Carmena tendrá 75 años en la próxima legislatura municipal y, muy probablemente, no repetirá como alcaldesa. Ha sido una ocasión desaprovechada porque no tiene ninguna ventaja quedarse fuera del equipo de gobierno de un ayuntamiento tan importante como el de Madrid”, refieren fuentes socialistas, confiadas en que la promesa de Sánchez de reconsiderar esta decisión después de las legislativas, se cumpla.

El balance de los pactos postelectorales ha dejado en manos del PSOE una quincena de alcaldías de grandes capitales gracias al respaldo de Podemos, en cuyos equipos de gobierno tampoco participa, de momento, la organización de Pablo Iglesias. Las más importantes son las de Oviedo, Huesca, Castellón, Sevilla, Córdoba, Alicante, Valladolid y Palma de Mallorca. Después de las elecciones generales, aseguran fuentes socialistas, también se formalizarán en ellas alianzas de gobierno, sin olvidar que en Barcelona el apoyo del PSC también ha aupado a Ada Colau a la Alcaldía y podría formalizarse también una coalición interna dependiendo de lo que suceda en las elecciones previstas para el 27 de septiembre. Al final, solo una veintena de capitales de provincia quedarán al margen de los pactos de la izquierda, mientras que 17 de ellas podrán ser gestionadas de forma conjunta entre Podemos y el PSOE.

Las contradicciones del secretario general

En buena parte de las federaciones socialistas afectadas por los pactos con Podemos se opina que ya que se ha visualizado la apuesta clara del PSOE por estas alianzas y por frenar el acceso del PP a los ayuntamientos donde, incluso, fue la lista más votada, debiera haberse dado un paso valiente adelante e implicarse de lleno en su gobernabilidad.

En numerosas federaciones se considera una contradicción evidente por parte de Pedro Sánchez el haber evitado una implicación más comprometida con Podemos y, al mismo tiempo, no haber trazado algunas líneas rojas en los pactos, tanto a nivel municipal como autonómico. “Mientras que para el electorado han quedado muy claras las fronteras impuestas desde Ciudadanos para formalizar sus pactos con otras fuerzas políticas, las nuestras han quedado muy difusas, como si estuviéramos dispuestos a tragar con todo”, reconocen fuentes socialistas.

En Ferraz se echan en falta líneas rojas en los pactos y se envidia el ejemplo de Ciudadanos

Los acuerdos que más han chirriado son los de la Comunidad Valenciana, debido al pacto alcanzado con Compromís para darle la Alcaldía, compensado a última hora con el apoyo de esta fuerza nacionalista al PSOE para aupar a Ximo Puig a la presidencia de la comunidad. La lectura que de ello se hace en las filas socialistas es también incómoda para Pedro Sánchez. “Es evidente que el secretario general carecía de autoridad para imponer a Ximo Puig la prohibición de pactar con Compromís, mientras que con Carmona ha abusado de su prepotencia, algo que puede acabar pasándole factura”, dicen fuentes del socialismo madrileño.  


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