Nacional

Prudencia con la infanta, señorías

El juicio del caso Nóos supondrá un antes y un después para la Justicia en nuestro país. Por primera vez, una infanta de España se sentará en el banquillo de los acusados. Está en las manos de tres jueces que sea finalmente juzgada. 

La infanta Cristina, imputada por ser cooperadora necesaria de dos delitos fiscales en el caso Nóos, ha recibido este jueves una buena noticia. La Sección Segunda de la Audiencia de Palma ha accedido a rebajarle considerablemente la fianza por responsabilidad pecunaria que el juez José Castro le impuso el pasado mes de mayo. Es decir, la fianza con la que la infanta debía cubrir las posibles multas que se deriven de una hipotética condena en esta macrocausa de corrupción.

Una rebaja de más de 2,2 millones de euros que, de momento, es un balón de oxígeno para la hermana del Rey, al menos en el plano económico. Sin embargo, más allá de la importante disminución de la cuantía, el auto dictado por los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia de Palma -María del Carmen González, Juan Jiménez y Mónica de la Serna- es relevante porque en él los togados dejan entrever que no es descabellado pensar que el tribunal que juzgue a la infanta -será otra Sala distinta- atenúe la pena de multa de la que, a priori, la ha acusado el juez Castro.

Los jueces señalan que "no procede desdeñar de plano la posibilidad real de que se le aplicase un atenuante a la infanta" en el futuro. A diferencia del instructor, este tribunal ha considerado que "no es proporcionado" atribuirle a Cristina de Borbón la máxima pena de multa derivada de los dos delitos contra la Hacienda Pública que presuntamente cometió y, por esta razón, acceden a rebajarle considerablemente la citada fianza. Explican que la infanta ha superado "ligeramente" los 120.000 euros que el Código Penal establece como línea roja para cometer o no fraude fiscal.

Los jueces deberán tener muy presente el artículo 14 de la Constitución que reza que "todos los españoles somos iguales ante la ley"

También es cierto que los magistrados repiten en dos ocasiones distintas en su resolución que con esto no se trata de "prejuzgar en absoluto" la posible actividad delictiva de la hermana del Rey Felipe VI. Sin embargo, más de un ciudadano puede pensar -con o sin razón- que la decisión adoptada ahora por la Audiencia es un claro aviso a navegantes de que la infanta saldrá 'indemne' del juicio de Nóos.

Cristina de Borbón y Grecia será el primer miembro de la Familia Real que se siente en el banquillo de los acusados en España. Lo hace en contra del criterio del Ministerio Fiscal que, durante la instrucción, ha presentado escritos en ocasiones más propios de un abogado defensor que de un fiscal Anticorrupción.

A la infanta la juzgarán los magistrados Samantha Romero, Juan Pedro Yllanes, en calidad de presidente, y Eleonor Moyá. Tres jueces que deberán impartir justicia teniendo muy presente el artículo 14 de la Constitución que reza que "todos los españoles somos iguales ante la ley". De tú a tú. De tribunal sentenciador a alteza acusada de ser cooperadora necesaria de dos fraudes fiscales.

La primera 'patata' caliente que tendrán que decidir estos tres jueces es si la doctrina que el Tribunal Supremo creó 'ad hoc' para el fallecido banquero Emilio Botín servirá ahora para salvar a la hermana del Rey de ser juzgada durante meses en un polígono de Palma de Mallorca. Sería imprudente por mi parte hacer cábalas con lo que sucederá en las cuestiones previas del juicio porque sólo estos tres jueces lo saben... si es que ya lo tienen decidido. Eso sí, también sería imprudente por parte de su señorías librar a la infanta de sentarse en el banquillo de los acusados. Imprudente para la imagen de la Justicia en España e imprudente para la imagen de la Familia Real.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba