Nacional

El caso del ático de González destapa una guerra fratricida entre seis comisarios de Policía

Media docena de mandos policiales se ven salpicados en una batalla interna sin precedentes en el Cuerpo. Los agentes defienden versiones contrapuestas sobre el informe policial que ha obligado al presidente madrileño a dar explicaciones públicas.

Ignacio González ha explicado en una comparecencia extraordinaria su versión de los hechos.
Ignacio González ha explicado en una comparecencia extraordinaria su versión de los hechos. EFE

Guerra policial sin precedentes. La investigación del ático que el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, posee en Estepona (Málaga) ha provocado y destapado una batalla interna que salpica al menos a seis comisarios de la Policía Nacional. Los dos cabezas visibles de esta lucha son el comisario José Villarejo y el propio jefe del Ejecutivo regional, pero entre bastidores existe una disputa que va más lejos y en la que se entretejen cuitas personales sin resolver, amistades peligrosas entre algunos implicados y afinidades políticas que se ocultan

Este lunes el diario El Mundo ha publicado un informe policial en el que se cuenta que González se había reunido en secreto con dos comisarios, el citado José Villarejo y Enrique García Castaño, para solicitarles ayuda en el caso relacionado con su ático. El presidente del Gobierno autonómico ha salido rápidamente al paso de esta acusación en una comparencencia extraordinaria en la que ha hablado de un "chantaje policial" por parte del primero de los mandos. Es decir, González ha reconocido que se reunió con ellos, pero qie se trató de una cita sin ningún carácter secreto. Los tres se vieron en el establecimiento La Mallorquina, sito en la madrileña Puerta del Sol.

El político afirma que "no cedí al chantaje, acudí al juez y denuncié esta estrategia, y lo hice ante el juez que me correspondía, que abrió un procedimiento judicial que sigue abierto" 

Al decir del propio González, con la publicación de este informe policial "lo que se pretende es extorsionarme una vez más para que retire las denuncias que tengo abiertas contra estas actuaciones policiales". "A nadie se le escapa que son fechas relevantes porque estamos en periodo electoral", ha agregado. "Lejos de caer en el chantaje yo acudí al juez y denuncié esta estrategia, y lo hice ante el juez que me correspondía, que abrió un procedimiento judicial que además ha sido ratificado y que sigue abierto", ha detallado. 

El inicio de la batalla

Más allá de declaraciones públicas, el punto de partida de la guerra policial que afecta de lleno a González se remonta a abril de 2012, cuando se produjo la destitución fulminante del comisario Agapito Hermes de Dios, que era el máximo responsable policial de Marbella. En concreto, este comisario fue expedientado tras reconocer que había participado en la investigación sobre el piso del entonces vicepresidente de la Comunidad de Madrid. Además de perder su puesto y de ser expedientado, Hermes de Dios fue denunciado por el propio Ignacio González ante el juzgado número 47 de Madrid, donde la causa está abierta. 

Fuentes policiales confirman a Vozpópuli que el represaliado Agapito Hermes mantiene una estrecha relación de amistad con José Villarejo. ¿Acaso este último escribió el informe de marras sobre González como vendetta por la caída en desgracia de su amigo Hermes? Las fuentes policiales consultadas ofrecen versiones contrapuestas. Unos otorgan la razón a Villarejo, pero otros restan credibilidad al documento que escribió sobre la famosa reunión con el hoy presidente de la Comunidad de Madrid. En todo caso, ¿por qué este informe sobre la reunión, que fue escrito hace tanto tiempo, ve la luz precisamente ahora?

Asuntos Internos, en la batalla

El comisario Agapito Hermes aseguró que investigó a González porque así se lo pidió el número dos de la Policía en el Gobierno del PSOE

En paralelo a la disputa entre el comisario policial y González, en esta historia propia de las mejores novelas negras juega un papel determinante la Unidad de Asuntos Internos. Los agentes de este grupo de la Policía interrogaron a Agapito Hermes sobre qué le movió a investigar a González. Y el excomisario de Marbella aseguró que le había encargado dicha investigación Miguel Ángel Fernández Chico, que ocupaba el cargo de director adjunto operativo (DAO) y era, por tanto, el número dos del Cuerpo durante el anterior Gobierno del PSOE.  A Fernández Chico, fallecido tras una larga enfermedad en enero de 2012, le sustituyó en el cargo como nuevo DAO el comisario Eugenio Pino. Y se da la circunstancia de que el mentado Villarejo, amigo de Hermes y autor del informe que deja en mal lugar a González, trabaja actualmente a las órdenes de Pino. 

Las explicaciones de Agapito Hermes sobre por qué investigó al político del PP no gustaron demasiado a Asuntos Internos, que dirige el comisario Marcelino Martín-Blas. Y en este punto, para rizar el rizo y complicar más, si cabe, el asunto, entra en juego otra batalla, en este caso entre Martín-Blas y el citado Villarejo. Como ya contó este diario, recientemente Villarejo ha denunciado a Martín-Blas por haber manipulado pruebas y haber alterado la investigación en varios sumarios de corrupción, según una información que también publicó el diario El Mundo

El comisario de Asuntos Internos firmó un informe que apuntaba una reunión entre el comisario Villarejo y Francisco Nicolás; pero era un error clamoroso

Más en concreto, Martín-Blas firmó un informe policial que consta en el sumario del caso Nicolay según el cual Villarejo se habría reunido con el célebre Francisco Nicolás en el parque de Santander de Madrid. Las imágenes de ese presunto encuentro entre el joven y Villarejo llegaron a aparecer en algunos medios. Poco después quedó claro que se trataba de un clamoroso error porque, intencionadamente o no, los agentes de Asuntos Internos confundieron a Villarejo con un jubilado que acudía al parque a pasear junto a su perro y un amigo

En definitiva, unos cuantos comisarios de la Policía con importantes mandos en plaza andan a la gresca por motivos que solo ellos conocen realmente. Y esas luchas intestinas en el Cuerpo se están traduciendo en situaciones esperpénticas que se publican en la prensa y que están relacionadas con el caso del ático de González y con el caso del pequeño Nicolás. En ambos casos, solo hay una cuestión en común que debieran explicar los implicados: sus relaciones con miembros del Partido Popular.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba