CATÁSTROFE AÉREA EN LOS ALPES FRANCESES

El silencio de los pilotos durante ocho minutos y un posible fallo en las sondas de velocidad, claves de la tragedia

¿Qué ocurrió antes y durante los ocho minutos que los dos pilotos se quedaron en silencio dentro de la cabina del Airbus 320 de Germanwings? A la espera del análisis de la caja negra, los expertos en seguridad aérea creen que una despresurización en cabina o un fallo en las sondas Pitot de medición de la velocidad externa serán las claves para comprender qué ocurrió para que el aparato se estrellara.

Medios de comunicación y de los equipos de rescate en la base en Seyne les Alpes en Francia.
Medios de comunicación y de los equipos de rescate en la base en Seyne les Alpes en Francia. EFE

Los investigadores franceses del Bureau d’Enquêtes et Analyses (BEA) –que se ocupan de investigar las causas de accidentes aéreos- desvelarán a última hora de esta tarde en París un primer análisis del contenido de audio registrado en una de las cajas negras que se han localizado del avión A320 de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el martes y que acabó con la vida de 150 personas. Las conclusiones definitivas de la investigación no se conocerán en al menos un año, pero los investigadores podrán escuchar qué ocurrió durante los ocho minutos en que los dos pilotos de la aeronave se quedaron en silencio mientras que el aparato perdía velocidad e iba descendiendo desde el Mediterráneo hasta las montañas de los Alpes del sur donde se estrelló. 

“Hay varias hipótesis que los investigadores manejan, pero lo que sí sabemos los pilotos experimentados con más de 30 años de profesión es que es muy extraño que el avión descendiera y que ninguno de los dos pilotos diera un aviso de emergencia a la torre de control. Fue todo lo contrario, los controladores de Marsella lanzaron varios avisos sin obtener respuesta a los pilotos”, señala a Vozpópuli un expiloto que colabora habitualmente en las investigaciones dela BEA. 

Una de las hipótesis que se maneja es la de la despresurización en cabina, que pudo provocar que los dos pilotos se quedaran inconscientes sin capacidad para enderezar el rumbo del avión y que el morro del aparato pudiera elevarse y evitar la caída. “La despresurización pudo producirse por diversos factores, pero es muy extraño que los dos pilotos no supieran reaccionar. La primera decisión que hay que tomar ante una pérdida de presión de la cabina es descender rápidamente hasta alcanzar una altitud donde los pilotos puedan respirar. Estamos entrenados para resolver este problema, con lo que es una incógnita saber por qué no reaccionaron. Eso se conocerá escuchando el audio de la caja negra”, prosigue el experto. 

El avión de Germanwings, propiedad de Lufthansa, contaba con 58.300 horas de vuelo y 46.700 vuelos operados. Despegó del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, a las 10.01 horas del 24 de marzo con destino a Düsseldorf, en Alemania. Pero nunca llegó a su destino. Apenas 52 minutos después cayó en medio de los Alpes franceses. Sus últimos ocho minutos en el aire son una incógnita que ahora los investigadores franceses intentarán resolver. 

El Airbus A-320 siniestrado cayó desde una altura de 12.400 metros hasta 1.500 metros en solo ocho minutos

El diario francés Le Figaro ha publicado la primera secuencia del descenso “no abrupto, pero sí prolongado y en el que durante un minuto parece ser que los pilotos hubieran logrado remontar el morro del avión, pero fue muy tarde y finalmente acabó descendiendo y chocando con una montaña de 1.500 metros de altitud y a una velocidad de 800 kilómetros por hora”, explica el rotativo francés. 

El Airbus A-320 siniestrado cayó desde una altura de 12.400 metros hasta 1.500 metros en solo ocho minutos. Con lo que pasó de estar a 38.000 pies de altitud a quedarse en apenas 6.000. ¿Pero por qué los pilotos no reaccionaron? ¿Acaso por razones desconocidas perdieron el conocimiento por una despresurización o por qué algo ajeno a ellos ocurrió en el interior de la cabina? 

Otra de las hipótesis que manejan algunos expertos aeronáuticos consultados por este diario plantean la teoría de un fallo en las sondas Pitot, que miden la velocidad y que facilitan datos a los pilotos para planificar el vuelo y la programación del piloto automático. Precisamente, los investigadores toman como estudio la tragedia en 2009 de un avión de Air France que despegó de Río de Janeiro rumbo a París y que se estrelló en plena noche en el Atlántico. Una de las conclusiones de las causas de aquel accidente fue la congelación de las sondas Pitot, lo que facilitó información errónea a los pilotos que provocó que el avión se desplomara sobre el Atlántico. 

"Si estas sondas se congelan y aportan información errónea los pilotos programan el piloto automático de forma incorrecta"

“Las sondas Pitot son unas piezas situadas en la parte delantera del avión, por debajo de las ventanillas de la cabina de los pilotos, encargadas de medir la velocidad de la aeronave con respecto al aire. Ésta es la velocidad que mantiene al aparato en vuelo y la que da sustentación a las alas. La presión disminuye con la altura porque la cantidad de aire es menor. Y si estas sondas se congelan y aportan información errónea los pilotos programan el piloto automático de forma incorrecta”, señala otro experto aeronáutico y excoordinador de pilotos de Vueling en Barcelona consultado por Vozpópuli

Precisamente, la Agencia Europeade Seguridad Aérea emitió una directiva ordenando a las aerolíneas que dispusieran de aviones de cualquier modelo comercial de Airbus que cambiaran las sondas Pitot en un plazo de cuatro años. La única aerolíneas europea que ha cambiado íntegramente este tipo de sondas en sus aviones es Air France, tras el accidente del Río-París que causó la muerte a 228 pasajeros en 2009. 

De hecho, el informe del accidente del vuelo París-Río recomendó "cambiar" la certificación de las sondas en 2010. Aquel documento elaborado porla BEAfrancesa, la misma agencia de expertos que está investigando la tragedia de los Alpes, recomendó "cambiar los criterios para la certificación" de las sondas de velocidad de la marca Thales, lo que arroja una nueva sombra sobre la fiabilidad de las mismas.  Tras esa recomendación, el fabricante de aviones Airbus fue imputado por homicidio involuntario por la juez que investiga el accidente del vuelo París-Río de Air France, que cayó al Atlántico el 1 de junio 2009 y en el que murieron 228 personas. 

Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ordenó a todas las aerolíneas estadounidenses que cuenten con aviones del fabricante europeo Airbus del modelo A330 a cambiar los sensores de velocidad 'pitot' en un plazo de 120 días. 

Segúnla FAA, dichos sensores, fabricados por Thales, no son seguros y en este sentido recordó que podrían haber contribuido a la caída del A330 que se hundió en aguas del océano Atlántico mientras operaba la ruta entre Río de Janeiro y París el pasado mes de junio. Así, las aerolíneas estadounidenses tuvieron en 2010 únicamente 120 días de plazo para sustitir las sondas Pitot de Thales por sondas fabricadas por Goodrich. En Europa, las aerolíneas tendrán hasta 2019 para realizar los cambios de estas sondas.


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