EL SUMARIO DEL 'CASO PÚNICA'

Marjaliza engordó 9,85 millones sus cuentas suizas durante los 8 años de Granados en el Ejecutivo de Aguirre

El constructor empezó a mover grandes cantidades del dinero en sus depósitos en el país helvético poco antes de la llegada de su amigo al Gobierno regional y dejó de hacerlo el mismo día de junio de 2011 en el que el exdirigente del PP fue cesado por la 'lideresa'.

Granados y Aguirre, en un acto del PP cuando el primero era el 'número 2' del partido en Madrid.
Granados y Aguirre, en un acto del PP cuando el primero era el 'número 2' del partido en Madrid. Flickr/PP Madrid

Vidas paralelas... con sospecho reflejo en Suiza. Los informes de la Agencia Tributaria incorporados al sumario del 'caso Púnica' sobre Francisco Granados y su socio, el empresario David Marjaliza, recogen un llamativo paralelismo entre el momento culminante de la carrera política del primero y los ingresos millonarios en las cuentas helvéticas del segundo. En febrero de 2003, con el exdirigente del PP a punto de revalidar su mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Valdemoro y a pocos meses de dar el salto al Gobierno de Esperanza Aguirre, el constructor comenzó a mover grandes cantidades en los depósitos que poseía en el país helvético. Durante los ocho años de la presencia del político en el Ejecutivo regional, su amigo hizo ingresos por 9,85 millones de euros en los mismos. Abonos que cesaron, precisamente, el 17 de junio de 2011, el mismo día que la 'lideresa' del PP lo cesó en su puesto de consejero de Presidencia Justicia e Interior. Sin embargo, el paralelismos no acaba ahí. En febrero de 2014, días después de que saliera a la luz que el exdirigente del PP madrileño tenía una cuenta en Suiza, lo que le llevó a dimitir como senador, el empresario se apresuró a acudir a la Agencia Tributaria para proceder "a rectificar las declaraciones tributarias por IRPF anteriores con declaraciones complementarias" sobre los saldos que poseía en Suiza.

El empresario se apresuró a declarar ante Hacienda sus fondos en el exterior días después de que en febrero de 2014 saliera a la luz que Granados tenía una cuenta en Suiza

Según la información facilitada por las autoridades de Berna a la Justicia española, y que es la que permitió iniciar la 'Operación Púnica', los movimientos sospechosos de dinero por parte de Marjaliza en sus cuentas en Suiza se iniciaron el 13 de febrero de 2003. Entonces, Francisco Granados estaba a punto de finalizar su primera legislatura con mayoría absoluta al frente del Ayuntamiento de Valdemoro y todo apuntaba a una reelección segura. También, había sido incluido en las listas del PP a la Asamblea de Madrid en aquellos comicios que hubo que repetir meses después por el célebre 'tamayazo'. En noviembre de ese mismo año, Granados pasó a ocupar la cartera de Transportes e Infraestructuras del Ejecutivo de Aguirre y abandonaba la alcaldía de Valdemoro. Un año después se convertía en el 'tercer hombre fuerte' del Gobierno madrileño al hacerse con la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior.

Durante esos primeros años de Granados en la cúspide de su carrera política, su socio y amigo David Marjaliza comenzó a mover grandes cantidades de dinero en sus depósitos en Suiza. Primero en una cuenta a su nombre abierta en el BNP Paribas en la que entre aquel día de febrero de 2003 y el 2 de mayo de 2006, hizo una treintena de ingresos por más de 4,1 millones de euros, según destaca el informe de la Agencia Tributaria sobre las "rentas declaradas" por el constructor y su esposa, Adela Cubas, también imputada en el 'caso Púnica'. Ese mismo informe recoge que poco antes de ese último abono en dicha cuenta, el empresario ahora encarcelado abrió un segundo depósito en el país helvético, en este caso en el USB, desde el que empezó a operar entonces.

Una empresa 'pantalla' de Costa Rica

En este nuevo depósito, la cuenta ya no la puso a su nombre, sino al de una empresa 'pantalla', Sheraton Trading, una mercantil creada en Costa Rica en febrero de 2006 aprovechando la laxa legislación de este país centroamericano en materia financiera. En dicha cuenta, Marjaliza hizo medio centenar de ingresos en los cerca de cinco años que estuvo activa por una cantidad superior a los 5,75 millones de euros. Es este depósito el que recoge, precisamente, el mayor paralelismo entre estos ingresos bajo sospecha y la carrera política de Francisco Granados. Así, el último abono registrado tiene fecha del 17 de junio de 2011, el mismo día que Esperanza Aguirre dejaba de contar para su Gobierno con quien hasta ese día había sido su número 3. Meses después también lo sacó de la secretaría general del PP madrileño.

En 2006, con Granados en la cúspide de su carrera política, Marjaliza creó una empresa 'pantalla' en Costa Rica para dejar de figurar como titular de su cuenta en el UBS

El paralelismo entre los fondos ocultos de Marjaliza en el extranjero y la trayectoria como cargo público de su amigo no acaba aquí. En febrero de 2014 salía a la luz que Granados tenía una cuenta en Suiza en la que llegó a atesorar 1,5 millones de euros. El escándalo político no sólo forzó al político a dejar poco después su escaño en el Senado, que había pasado a ocupar, precisamente, tras caer en desgracia ante Esperanza Aguirre, sino que también llevó al empresario a intentar regularizar a toda prisa sus cuentas en Suiza. El informe de la Agencia Tributaria incorporado al sumario del 'caso Púnica' revela que a finales de ese mes de febrero "procedió a rectificar las declaraciones tributarias por IRPF anteriores con declaraciones complementarias, a excepción del año 2004, resultando importantes cuotas a ingresar, algunas de las cuales efectivamente se ingresaron y de otras se solicitó el aplazamiento del ingreso".

También entonces, Marjaliza, que hasta fecha nunca había realizado ninguna declaración tributaria por el cobro del IVA, se apresuró a presentar declaraciones sobre dicho impuesto "correspondientes a los cuatro trimestres de los ejercicios 2003, 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011", precisamente el periodo en el que su amigo estuvo en el Gobierno regional y él engordó sus cuentas en Suiza. También en este caso solicitó "el aplazamiento del pago de las cuotas resultantes". Unos días después, el empresario "cede y apodera" a Hacienda "los fondos depositados en cuentas bancarias abiertas en Suiza" en las entidades BNP Paribas y UBS.

COSTA RICA, SINGAPUR Y EL ARTE DE 'REPATRIAR' EL DINERO

La empresa costarricense Sheraton Trading no fue la única mercantil 'pantalla' utilizada presuntamente por Granados y su socio, David Marjaliza, para mover fondos en el extranjero. En el pequeño país centroamericano también figura inscrita una segunda sociedad a nombre del empresario: Droz & Co SA. Fue creada el 19 de septiembre de 2006, sólo siete meses después de la primera, y con ella se abrió en 2007 un depósito en el banco helvético UBS para atesorar fondos. Desde esta cuenta supuestamente se enviaron ese mismo año 4,2 millones de euros a Costa Rica y, de allí, a Singapur, desde donde en 2013 se repatriaron a España ya presuntamente blanqueado. Para ello, los dos cabecillas de la trama Púnica simularon en el verano de ese año haber vendido obras de arte a un coleccionista suizo no identificado.

Fue en julio de 2013 cuando tres sociedades vinculadas directamente con Marjaliza realizaron sendas operaciones de exportación de obras de arte al país centroeuropeo con lo que consiguieron justificar la recepción en España de la millonaria cantidad procedente de un banco de Singapur. La excusa: la venta de 28 cuadros, cinco fotografías, cuatro esculturas y 185 plumas estilográficas. Según el informe, el importe total de dichas operaciones fue de 4.240.934,98 euros, dinero que acabó ingresado en la sucursal 9726 que Ibercaja tiene en el número 34 de la calle Estrella de Elola, de Valdemoro. Dicha cuenta estaba a nombre de una de las múltiples mercantiles del empresario.


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