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Las declaraciones de los testigos sobre los pufos de Aena con Gürtel acorralan a Álvarez-Cascos

El exministro se defiende asegurando que la consigna de contratar con la red de Correa fue anterior a su llegada a Fomento. "Hacían un informe técnico amañado en el que siempre ganaban unas empresas", relatan al juez Ruz los empleados del ente público.

Francisco Álvarez-Cascos, camino de la Audiencia Nacional para declarar como testigo, en agosto de 2013
Francisco Álvarez-Cascos, camino de la Audiencia Nacional para declarar como testigo, en agosto de 2013 EFE

Las declaraciones de tres trabajadores de Aena ante el juez Pablo Ruz sobre el amaño de contratos en el ente público a favor de las empresas de la trama Gürtel ponen contra las cuerdas al exministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos, principal responsable del gestor aeroportuario cuando se cometieon las supuestas irregularidades. Así lo aseguran las acusaciones personadas en el caso, que estudian qué diligencias solicitar al magistrado después de que los testigos interrogados denunciasen presiones para contratar siempre a empresas de la red corrupta desde que en el año 2000 el PP ganó las elecciones y hasta 2002.

Cascos argumenta que, según el relato de los testigos -que declararon el pasado día 2-, las consignas para contratar con Gürtel fueron anteriores a su llegada a Fomento. Citado por la Cadena Ser, el exministro recuerda según uno de los interrogados el acto de colocación de la primera piedra de la T4 fue adjudicado al cabecilla de la trama, Francisco Correa, y que él aún no era entonces titular de Fomento.

Según las grabaciones de las declaraciones, a las que ha tenido acceso Efe, los tres testigos apuntaron a dos imputados en la causa, el exdirector de Comunicación Ángel López de la Mota y José María Gavari, nombrado por este para montar los estands de las ferias, como las personas que decidían las empresas a contratar. A los testigos les llamaba la atención que aunque las empresas adjudicatarias de los contratos figuraban con diferentes nombres -Special Events, FCSY y otras sociedades del grupo Correa-, sin embargo las personas que hacían los trabajos eran siempre las mismas.

"Hacían un informe técnico amañado en el que siempre ganaban unas empresas, que eran siempre la misma", asegura un testigo

"Entre los dos decidían qué empresas tenían que ganar el concurso (...) Lo que hacían era un informe técnico amañado en el que siempre ganaban unas empresas, que eran siempre la misma, porque en el estand siempre estaban las mismas personas, y a Correa se le veía por allí", explicó al juez la jefa de departamento de Imagen Corporativa y Publicidad, María Rosario P. La testigo afirmó que cuando en 2000 el PP ganó las elecciones el director de Comunicación que precedió a De la Mota, Carlos Eduardo Rodríguez, "empezó a hablar de Correa", en el sentido de que "había que contactar con él para acciones de cualquier tipo".

Las acusaciones consideran que Ruz debe citar cuanto antes a Rodríguez, informa la Ser, para que arroje luz en el caso de supuesto trato de favor que habría supuesto a la trama contratos por valor de 2,4 millones.

Calidad "ínfima"

"Me dijo que era muy barato", indicó la testigo, que añadió que a partir de ese momento siempre se adjudicaban contratos a las mismas empresas a pesar de que "la calidad de los estands era ínfima". Ante esta situación, las compañías del sector con una larga trayectoria en el montaje de ferias le llamaban "escandalizadas" porque era una "vergüenza" que se les hubiera dejado de contratar en favor de las de Correa.

"La impresión que flotaba era que no era limpio"

A María Rosario P. le hicieron firmar una serie de documentos relacionados con estas contrataciones, pero en un momento dado dejó de hacerlo porque las desconocía e "intuitivamente no parecían claras o correctas". "La impresión que flotaba es que siempre era la misma empresa, que no era limpio", dijo.

En el mismo sentido se pronunció otro testigo que trabajaba en el Departamento de Relaciones Públicas: "Lo que más me llamaba la atención es que eran diferentes empresas y siempre era la misma gente. Eran diferentes nombres, diferentes empresas, pero la gente que luego estaba allí realizando montajes o atendiendo el bar o el estand era la misma", afirmó al juez Ignacio M. Reconoció que cuando llegó De la Mota a Aena aumentó el número de ferias en las que participaba la empresa pública y él "no veía lógico" tomar parte en algunas de ellas. "Recuerdo una que era en un campo de vacas", opinó al respecto.

El testigo explicó que Gavari les indicaba, tanto a él como a una compañera suya jefa de Relaciones Públicas, las empresas que debían contratar para las ferias. "Lo decía, nos llegaba una hoja diciendo: 'esta empresa hay que invitarla', y punto", aseguró el testigo a preguntas de las fiscales. Esa compañera, que se encargaba de las ferias y recibía órdenes de Gavari, le trasladó su "malestar por ese tipo de actitud de presión".

Su puesto, en juego

Sobre estas supuestas presiones a esa misma empleada también habló otra testigo, Esperanza E., quien recordó que Gavari amenazó a la trabajadora con que si no puntuaba un informe técnico "con arreglo a lo que él quería podía poner en juego su puesto de trabajo". 


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