La maniobra de Mas no perjudica al partido de Rajoy

El PP unirá sus campañas para catalanas y generales con mensajes de 'unidad de España' y 'miedo al caos'

El anticipo electoral de Artur Mas aproxima en el calendario las elecciones catalanas y las generales: se celebrarán con dos o tres meses de distancia. Al PP le viene bien, porque fusionará su mensaje de 'Unidad de España' de las elecciones al Parlament con el de 'O nosotros o el caos' de las generales. Se trata de un 'mix' ideológico bajo el paraguas de la estabilidad.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,durante su intervención en la clausura de las jornadas organizadas por el Partido Popular
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,durante su intervención en la clausura de las jornadas organizadas por el Partido Popular EFE

El Partido Popular ha empezado ya a engrasar su maquinaria para el intenso año alectoral que acabamos de inaugurar. La cita con los comicios autonómicas y municipales ya está estructurada, con la designación de un comité de campaña, con Carlos Floriano a la cabeza.

Sin embargo, la irrupción del anticipo de las catalanas en el calendario electoral va a obligar a modificar algunas de las líneas de trabajo del PP. Finalmente el presidente de CiU no ha podido convocar en marzo con lista única, como era su intención, ni agotar la legislatura, como era su sueño. Se ha visto obligado a convocar en septiembre, cuando la Diada. Un anuncio que implica un récord, ya que ningún mandatario mundial anuncia que convocará unos comicios con ocho meses de antelación. Las cosas en la Cataluña nacionalista son así, desmadejadas, surrealistas, heterodoxas.

En las próximas fechas se desvelerá el secreto de las listas electorales, donde pueden producirse algunas sorpresas. El eje de los mensajes de la formación conservadora girará, fundamentalmente, en torno a la recuperación económica, con las diferentes variedades según los territorios, dentro del marco de la garantía de estabilidad. Incluso el vídeo que ha colgado el equipo de Génova 13 en las redes sociales, en el que aparecen los principales dirigentes de la formación en una apacible escena del sofá, habla de que "nos queda mucho par hacer". Fuera triunfalismos. Viva el realismo.

El debate territorial

El resultado de las autonómicas decidirá el rumbo a seguir. Y el contenido. A la vuelta del verano se entra el esprint final de las generales con el mojón sobrevenido de las catalanas. No le viene mal al PP esta fecha elegida por Mas, según trascienden los ecos desde el puente de mando de Génova. Las autonómicas de Cataluña se centrarán, inevitablemente, en el debate territorial, ya que de economía y de corrupción ni Mas ni Junqueras hablan ni quieren hablar.

No es que los populares confíen en obtener un buen resultado en estas elecciones regionales, pero sí que la campaña servirá para enlazar en un tono muy adecuado con la de las generales

En este terreno no se va a mover mal el PP, que sin duda sacará su tradicional bandera de defensa de la Constitución y, desde luego, hará hincapié en su otro argumento, el de la unidad de España, muy jaleado por el propio Rajoy en los largos meses de las vísperas del plebiscito apócrifo. No es que los populares confíen en obtener un buen resultado en estas elecciones regionales, pero sí que la campaña servirá para enlazar en un tono muy adecuado con la de las generales. Plantarle cara a los nacionalismos tiene crédito entre el votante tradicional del PP, en el núcleo duro de su electorado, ahora algo escéptico y muy poco identificado con los que fueron sus colores.

Génova plantea fusionar en una misma campaña las catalanas y las legislativas, con dos ideas fuerza en su discurso: la unidad de España, ya mencionada, y la defensa de la estabilidad, es decir, O nosotros o el caos. Por supuesto, seguirá el sonsonete de la recuperación económica, que para entonces cabe suponer que seguirá in crescendo. Pero se trata de atajar dos frentes en forma simultánea: el del PSOE y el del incipiente Podemos. Y, por supuesto, el de Ciudadanos en Cataluña, que amaga con barrer a los populares del Parlament.

La carambola de Mas

El anticipo de Mas, por tanto, puede actuar como una carambola que, en cierta medida, favorezca los planes estratégicos del PP. O, al menos, en el cuartel general de Génova se va a tratar de aprovecharlo. Dos campañas al precio de una o, lo que es lo mismo, un impulso compartido para dos citas electorales.

El anticipo de Mas, por tanto, puede actuar como una carambola que, en cierta medida, favorezca los planes estratégicos del PP

Rajoy le ha transmitido a sus centuriones que se puede vencer en las generales y que es posible que incluso se consiga un resultado honorable en las autonómicas. No dicen eso los sondeos ajenos, pero sí los propios. Pero para ello es necesario presentarse ante el elector con las ideas muy claras y sin ocultar el ADN del partido, que tantas veces se ha traicionado, como con los impuestos o con el aborto.

La unidad de España y la estabilidad son, evidentemente, dos buenas cartas de presentación para sendas citas electorales de enorme importancia. En la primera no se juegan demasiado, porque casi todo está perdido en Cataluña, pero puede servir de trampolín para presentarse a las generales con un refuerzo ideológico de importancia. Así están las cosas en el papel. Falta por ver si finalmente las cosas se ejecutan como tienen planeado esos personajes que aparecen en el vídeo de Génova, relajados pero preocupados, amables pero no sonrientes, y participativos pero sin avasallar. Vamos, como un anuncio del Banc Sabadell.


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