Don Juan Carlos presiona a su hija para que acepte las condiciones de don Felipe

Las condiciones de Felipe VI para normalizar su relación con Cristina: renuncia dinástica y al Ducado de Palma

Don Felipe quiere que su hermana Cristina no sólo renuncie a sus derechos dinásticos sino también a sus títulos de Infanta y de duquesa de Palma. Estas exigencias del Rey se le han hecho llegar a la infanta en las últimas semanas, con escaso éxito. El rey don Juan Carlos se reunió en Barcelona con su hija. Charlaron en privado más de una hora.

La Familia Real en Palma de Mallorca en 2011.
La Familia Real en Palma de Mallorca en 2011. GTRES

Don Felipe es inflexible. En las últimas semanas ha enviado a su hermana Cristina, a través de diferentes mensajes, unas condiciones innegociables para que la infanta pueda volver al redil familiar. No en el plano institucional, asunto que ya no tiene marcha atrás, sino en el terreno estrictamente familiar, según comentan fuentes de Palacio.

Entre las condiciones que el rey ha transmitido a la infanta figuran, fundamentalmente, la renuncia a sus derechos dinásticos y al título de duquesa de Palma, este último otorgado por su padre y aprobado por el Gobierno mediante un decreto ley el 26 de septiembre de 1997, con ocasión de su matrimonio conIñaki Urdangarin. Es potestad de Cristina la renuncia a sus derechos, de acuerdo con el artículo 57 de la Carta Magna, así como al ducado de Palma de Mallorca, ya que su concesión lo es a título vitalicio. Don Felipe ha intentado por todos los medios convencer a su hermana de que se desprenda de estas dos distinciones. Las presiones se han intensificado en los últimos meses, en especial desde que Cristina fue imputada por el juez Castro en el transcurso de la instrucción que se sigue sobre este escándalo desde hace ya varios años.

Don Felipe ha intentado por todos los medios convencer a su hermana de que se desprenda de estas dos distinciones pero ella se ha negado y así se lo ha hecho saber a su padre y a su hermano

La infanta ha rechazado siempre esta posibilidad y así se lo ha hecho saber tanto a su padre como a su hermano. En su momento ya se le retiró su condición de miembro de la Familia Real, al igual que a su hermana Elena, lo que produjo asimismo la fractura total en las relaciones personales con su hermano. Cristina se considera maltratada por su familia y piensa que es el 'chivo expiatorio'con el que se pretende lavar la imagen de la Corona, muy damnificada política, social y popularmente en los últimos años del reinado de don Juan Carlos.

Familiares, amigos y conocidos han actuado como emisarios de don Felipe para convencer a su hermana de que su situación es insostenible. Y más aún desde que el juez Castro decidió seguir adelante en su decisiónde sentarla en el banquillo para hacer frente a sus responsabilidades en el caso que sigue la Audiencia de Mallorca.

La venta de la casa de Pedralbes

Precisamente dentro de unos días, el 1 de abril, concluye el plazo fijado por el instructor del 'caso Nóos' para que tanto la infanta como su esposo presenten los escritos de defensay para que aporten las fianzas que señaló en el auto de apertura del juicio oral. La cantidad estipulada por el juzgado es de 16,3 millones de euros. Para hacer frente a esta cantidad los duques de Palma han puesto a la venta su casa de Pedralbes, que estaba embargada. Para llevar a cabo esta operación solicitaron el correspondiente permiso del juez, que finalmente accedió a que llevaran a efecto esta transacción.

No hay posibilidad de reconciliación familiar con la infanta hasta que no cumpla las condiciones estipuladas por su hermano. En el plano personal, la situación es dolorosa, en especial para la reina Sofía, quien se tiene que desplazar hasta Ginebra para ver a sus nietos.

Don Juan Carlos viajó este martes a Barcelona para almorzar con su amigo Josep Cusí,con quien comparte desde hace años su afición por el deporte de la vela. El monarca emérito almorzó en el Club Naútico y luego se reunió a solas con su hija por espacio de una hora, según informaba La Vanguardia. El rey saliente transmitió a su hija, una vez más, la voluntad de su hijo, que también es la suya. En Zarzuela se piensa que la infanta le hace un flaco favor a la Institución al no renunciar a sus derechos como sexto lugar en la línea sucesoria. Don Felipe también exige que ella y su esposo renuncien al título de duques de Palma, tal y como ha reclamado también el ayuntamiento de la capital mallorquina. De momento no hay muestra alguna de aceptación de estas reclamaciones por parte de Cristina.

 

 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba