Nacional

El thriller que enfrenta a un íntimo de Felipe VI con la doctora acosada y apuñalada

En el particular universo de la poderosa élite que puebla la Villa y Corte ha estallado un escándalo sexual que tiene atónitos a todos los prohombres de la economía y la aristocracia. Un miembro de una de las principales fortunas del país contra una dermatóloga que tiene entre su clientela a numerosas personalidades. ¿Cuál de las versiones opuestas es la real?

Javier López Madrid y Elisa Pinto
Javier López Madrid y Elisa Pinto

Es una historia de película. Ni el guionista más audaz hubiera ideado un thriller con los ingredientes del caso que enfrenta al empresario Javier López Madrid y a la dermatóloga Elisa Pinto. Dos personajes de la alta sociedad de la Villa y Corte se acusan mutuamente de acoso. Él es íntimo amigo del rey Felipe VI y ocupa el puesto de consejero delegado en una de las principales empresas del país, el Grupo Villar Mir. Y ella es una doctora de prestigio que tiene entre sus pacientes a numerosos personajes de alta alcurnia y relevancia. Sus argumentos chocan en todos los puntos. ¿Cuál de sus versiones es la correcta?  

Los Reyes Felipe y Letizia mantienen una gran amistad con el matrimonio que forman Javier López Madrid y Silvia Villar Mir

Padre de dos hijos, Javier López Madrid está casado con Silvia Villar Mir, hija de Juan Miguel Villar Mir, y, por ello, ocupa un cargo de relevancia en la compañía matriz de la constructora OHL. En los ambientes elitistas de la capital es conocida la amistad que este financiero mantiene con Felipe VI. Se ha publicado hasta la saciedad que ambos se conocieron en el exclusivo colegio de Los Rosales, aunque fuentes del mismo niegan tal extremo porque el empresario no habría estudiado junto al Rey. Sea como fuere, la sintonía es total entre ambos matrimonios y, de hecho, la reina Letizia y Silvia Villar Mir siempre se han llevado bien.  

Elisa Pinto Romero está casada con el cirujano Carlos Sánchez-Cabezudo y ambos han tenido tres hijos. Ella trabaja como dermatóloga en el Hospital Quirón San Camilo. Posee un gran prestigio profesional y entre sus clientes habituales hay banqueros, empresarios y periodistas de renombre. Su marido respalda su versión y es, de hecho, quien primero recomendaba a Elisa que interpusiera una denuncia.

Ambos personajes principales de esta historia que parece cinematográfica han gozado hasta ahora de un plácido anonimato, pero ya son conocidos por el gran público

Ambos personajes principales de esta historia que parece cinematográfica se han movido en los círculos de la élite madrileña, siempre gozando, hasta ahora, de un plácido anonimato. Nada es eterno y el estallido de este escándalo ha provocado que estos días sus rostros se hayan hecho familiares para el gran público, que se debate entre las teorías que ambos defienden. Especialmente se habla sobre el caso en los ambientes que ambos frecuentan. Entre los prohombres del poder se repite una y otra vez estos días la misma pregunta: “¿Y tú a quién te crees?”.

La relación entre ellos

López Madrid y Silvia Villar Mir conocieron a la dermatóloga Elisa Pinto cuando acudieron a ella como pacientes, en la primavera de 2012. Al principio se llevaban bien, según ambas partes. Pero algo, solo ellos saben qué y solo a ellos atañe, se quebró en esa relación. Y ahora, tres años después, pelean en los tribunales porque en 2014 la una y el otro interpusieron denuncias en los juzgados que señalan como responsables al uno y la otra, respectivamente. La batalla judicial lleva librándose meses y era desconocida hasta que el pasado fin de semana el periodista Eduardo Indapublicó en su blog los hechos.

En las entrevistas que han mantenido con este diario, los dos protagonistas de la historia exponen argumentos que chocan frontalmente y apuntan al otro como culpable

Vozpópuli es el único medio que ha entrevistado a ambos implicados en el caso. Ella denuncia un terrible sufrimiento por el que ha pasado junto a su familia. Un dolor en que se incluyen dos apuñalamientos acreditados ante el juez y un tratamiento psiquiátrico al que está sometido su hijo de 10 años tras presenciar una de las agresiones. El causante de todo sería, según ella, el empresario. En cambio, él niega cualquier relación con esos hechos luctuosos y sostiene que es la verdadera víctima, al haber padecido amenazas y acoso durante meses por parte de la doctora.

Las evidencias del caso apuntan a que Elisa Pinto fue acosada durante meses, con amenazas para ella y toda su familia, y es innegable que recibió dos apuñalamientos (en enero y abril de 2014) que han dejado profundas cicatrices a la acosada y a su marido e hijos. Obran en el sumario del juzgado de instrucción número 39 de Madrid numerosas pruebas que evidencian el calvario que ella y sus familiares han vivido durante dos años. Por ejemplo, como desveló este diario, Elisa recibió en su teléfono móvil dos notas de voz de contenido sexual remitidas con la finalidad de acosarla y amedrentarla.

Falta por saber, claro está, si él y/o algún cómplice están detrás de este asunto, como ella asegura, o no tienen relación alguna con el caso, como remarca él. Desde el entorno de López Madrid se habla, incluso, de un montaje por parte de la doctora, una tesis abonada, además, por un informe de la Guardia Civil que apuntaría hacia ella como posible autora material de las amenazas recibidas en su teléfono. La afectada insiste en la tesis opuesta.  

En las conversaciones con este diario, López Madrid y Elisa Pinto han sugerido que el otro implicado miente descaradamente, como si fuera un actor o una actriz de cine. Lo cierto es que este asunto contiene detalles que retrotraen a algunos de esos perturbadores thrillers sobre obsesiones sexuales que se pusieron de moda en Hollywood a finales de los ochenta e inicios de los noventa, tales como Atracción fatal, Acosada, Acoso o, incluso, Instinto Básico. Se trata de filmes en los que iconos del cine norteamericano protagonizan historias truculentas en las que el leitmotiv es una disputa entre dos versiones antagónicas sobre unos mismos hechos que terminan con un desenlace habitualmente sorprendente.

Existen múltiples contradicciones entre las dos versiones: la relación con la Casa del Rey, el anillo de Cartier, el hotel de París, los correos electrónicos, etc...

Volviendo a este caso que tiene en vilo a la élite del empresariado y la aristocracia, las diferencias entre ambos relatos de los hechos son múltiples y notorias. A falta de ir conociendo más pruebas y, sobre todo, los detalles que puedan aportar los actores secundarios que permanecen en la sombra, estas son algunas de esas divergencias:  

-La relación con la Casa del Rey. Elisa Pinto asegura que López Madrid presumía de su relación de amistad con Felipe VI y que, incluso, esgrimía que acabaría con ella porque contaba con el apoyo de los servicios de seguridad de Zarzuela. Extremo que él desmiente por completo.  

-El anillo de Cartier. La dermatóloga denunció en sede judicial que López Madrid le había regalado una alhaja de esa exclusiva marca con un valor de 4.700 euros. El empresario explicó a Vozpópuli que había ido a recoger dicho anillo como un favor y después no se lo quiso cobrar por la amistad que ambos mantenían entonces.

-La visita al hotel de París. Elisa Pinto también asegura que López Madrid se presentó en su habitación de un lujoso hotel de la capital francesa con intención de pasar la noche con ella. El consejero delegado del Grupo Villar Mir asegura que viajó a París en las fechas que ella dice para cerrar una operación empresarial, pero sostiene que no visitó a la doctora y que tiene testigos que lo demostrarán. En este punto, ella insiste en que se analicen los vuelos a París en las fechas del incidente.  

-El informe de la Guardia Civil. La Benemérita analizó la posición de los móviles desde los que se efectuaron las amenazas recibidas por Elisa Pinto. López Madrid esgrime que dicho informe del Instituto Armado deja claro que “yo siempre estaba lejos de esos teléfonos y ella siempre estaba cerca”. En efecto, las conclusiones del análisis de la Guardia Civil favorecen la tesis del presunto acosador. Sin embargo, la afectada afirmó a este diario que dicho informe es "tendencioso" e hizo hincapié en que es normal que quien la acosaba estuviera cerca de ella.  

-Los correos electrónicos. Este diario ha revelado en exclusiva una serie de emails que los abogados de López Madrid han presentado en el juzgado. Dichos correos, algunos de contenido erótico, fueron remitidos por la doctora al empresario en el período de tiempo en que ella asegura que él la acosaba. Al respecto, los letrados de Elisa Pinto han presentado un informe pericial que desacredita la forma en que se han conseguido estos mensajes porque no se puede acreditar que sean ciertos.

-¿Policías y políticos implicados? En su entrevista con Vozpópuli, Elisa Pinto también afirmó que López Madrid le había asegurado que había contratado al famoso comisario José Villarejo –conocido estos días por su relación con el caso del ático de Ignacio González- por recomendación del político encarcelado Francisco Granados.

Este escándalo sexual tiene tintes de thriller, pero no es fácil saber a qué historia filmada se parece más. En algunos puntos recuerda a otra película llamada La duda que muestra un duelo entre Philip Seymour Hoffman y Meryl Streep, dos intérpretes de altura. El centro de la trama es, en ese caso, un presunto abuso sexual a un menor. Ambos personajes se defienden con uñas y dientes. En algunos momentos el espectador se cree a quien acusa pero en otros instantes se queda con la tesis del acusado. ¿Quién es la víctima y quién el villano? Los hacedores de este filme no quisieron mostrar explícitamente cuál de las dos versiones se correspondía con lo sucedido. Al final de la película, como por ahora sucede en este escándalo, solo queda esa sensación permanente de inquietud y confusión, solo queda la duda. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba