Nacional

La Generalitat admite que depende del Estado para cuadrar sus presupuestos de 2015

El conseller de Economía argumenta que las cuentas para 2015 "dependerán de la voluntad política del Gobierno central". El Gobierno catalán cuenta con ingresar unos 2.000 millones adicionales que cree que le corresponden y que le permitirían hacer frente a su desbocado déficit: un 1,53% en septiembre, frente al 1% autorizado para todo el año.

El conseller de Economía de la Generalitat catalana, Andreu Mas-Colell, presenta este martes unos presupuestos para 2015 que, tras la ruptura del acuerdo de estabilidad sellado entre CiU y ERC, llegan al Parlamento catalán sin garantía de aprobación, y que incluyen ingresos no garantizados, al estar sujetos a la negociación política con el Gobierno. La Generalitat está obligada a ceñirse en 2015 al límite de déficit del 0,7% del PIB fijado por el Gobierno y, para conseguir ese objetivo, fiará una parte de los ingresos a la voluntad política del Gobierno, tal como ha admitido el responsable de Economía en las últimas semanas.

La Generalitat cree que los ingresos que recibe Cataluña autonómica no son suficientes para cubrir sus necesidades

Mas-Colell argumenta que los ingresos que recibe Cataluña a través del modelo de financiación autonómica no son suficientes para cubrir sus necesidades y por ello ya ha dicho que incluirá también en las cuentas ingresos como los relacionados con el Fondo de Competitividad, el impuesto catalán sobre los depósitos bancarios o bien la supuesta deuda que el Estado tiene pendiente de pago con Cataluña, según se recoge en la disposición adicional tercera del Estatut correspondiente a 2008. La norma autonómica establece que las inversiones del Estado en infraestructuras deben equipararse al peso del PIB catalán con respecto al PIB estatal. Sin embargo, esa supuesta deuda histórica ya fue en su día menospreciada por el Tribunal Constitucional, que en su fallo al recurso del Estatut concluyó que una ley regional no puede condicionar otra estatal.

El conseller, que ha entregado esta mañana a la presidenta de la cámara catalana, Núria de Gispert, el lápiz de memoria que incluye el proyecto de Presupuestos, ha optado por incluir estos ingresos no garantizados porque, asegura, la Generalitat no puede recortar más el gasto. Según Mas-Colell, con el sistema de financiación actual, el Govern cuenta con "2.500 millones de euros menos de los necesarios para cubrir el gasto". Las cuentas prevén unos ingresos de 19.000 millones, unos gastos de 22.400 millones y un déficit del 0,7%. Por partidas, la principal es la destinada a salud, seguida por educación, bienestar social y pago de deudas.

El déficit, desbocado

Cataluña acumulaba hasta septiembre un déficit de 3.070 millones, es decir, de un 1,53%, frente al 1% del PIB autorizado para todo el año. A pesar de ello, la Generalitat se ha comprometido este año a recuperar tanto la paga extra para los 210.000 empleados públicos como a poner fin a los recortes a los interinos, lo que elevará el gasto de la administración en unos 600 millones.

Por tanto, para cuadrar las cuentas el Ejecutivo catalán incluirá ingresos que cree que le corresponden y que "dependerán de la voluntad política el Gobierno central". Mas-Colell ha cifrado esta recaudación adicional en los 2.000 millones de diferencia entre la previsión de ingresos extraordinarios y lo recaudado hasta ahora. Y es que de los 2.318 millones que la Generalitat preveía obtener con ventas de activos, concesiones y otros ingresos patrimoniales solo ha ingresado hasta el momento 311 millones, un 13% de lo previsto. El Govern cuenta además con otros 1.400 que se corresponden con el límite autorizado de déficit para 2015, del 0,7%.

En cualquier caso, el conseller ha insistido repetidamente en reclamar al Estado que flexibilize el techo de déficit autonómico para el próximo año, que supone una sexta parte del límite para España.

La incógnita es cómo logrará el Govern sacar las cuentas adelante, ante la negativa de ERC a apoyarlas

La aprobación, en el alero

La principal incógnita del presupuesto es cómo logrará el Govern de CiU sacar las cuentas adelante, dado que está en minoría parlamentaria y ningún grupo de la oposición se ha mostrado dispuesto a apoyarlas. El Ejecutivo de Mas podría tratar de jugar la carta de las abstenciones, pero no le basta con un solo grupo, puesto que debe evitar que los diputados contrarios a las cuentas sumen más votos que los que las respaldan.

La otra incógnita es si el Govern recurrirá de nuevo a las privatizaciones y ventas de activos y en qué medida explotará esta vía. De hecho, aún no ha logrado cerrar su principal privatización prevista para este año, el traspaso al Área Metropolitana de Barcelona de la gestión de las depuradoras que dan servicio a la ciudad condal y alrededores por unos 800 millones, y está prácticamente descartado que la pueda cerrar antes del 31 de diciembre. Por ello, fuentes parlamentarias consultadas por Efe consideran probable que el Govern incluya de nuevo esos ingresos extraordinarios en las cuentas del año que viene.

En cuanto a la ley de acompañamiento, contempla la creación de siete tasas y la modificación de otras 35, y su impacto económico total de estas medidas se estima en 9,4 millones de euros. Asimismo, esta ley incluye una modificación de la ley del taxi por la cual la Generalitat multará hasta con 6.000 euros a los vehículos que presten servicios de taxi de forma irregular e inmovilizará los vehículos de estos conductores. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba