El actual secretario de Estado de Hacienda, Antonio Beteta, maniobró para garantizar el control político de Caja Madrid. Así lo reflejan los correos internos del ex presidente de la entidad, Miguel Blesa, que llegó a hablar con él para expresar su resistencia al intento de controlar la caja.

Según esa documentación, Antonio Beteta –que ocupaba en el año 2009 el cargo de consejero de Economía de Madrid en el gobierno de Esperanza Aguirre y que en la actualidad ocupa el número dos en el Ministerio de Hacienda—llegó a sugerir que la caja se saltara la ley de cajas aprobada por el Gobierno Zapatero para garantizar su control político.

Esa norma limitaba a 20 el número de consejeros y fijaba criterios de reparto que el actual Secretario de Estado de Hacienda intentó burlar. El mensaje que Miguel Blesa recibió de su número dos en la entidad, Enrique De la Torre, relataba cómo Beteta propuso reunirse con CC.OO. y UGT y cómo les planteó en enero que se ampliara el número de consejeros por encima de lo que permitía la ley. “Increíble pero cierto”, concluía el mensaje. 

(Haga click sobre los e-mails para verlos a pantalla completa)

Ante esas maniobras, el entonces presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, habló personalmente con Antonio Beteta para advertirle de lo irregular del movimiento, según reconoce el propio directivo de la caja en un e-mail interno y para mostrar su oposición a la maniobra. “La Caja no podía tomar esa iniciativa” –afirma Blesa—que concluye: “se lo comenté a Antonio (Beteta) y supongo que él lo habrá transmitido a los demás”. 

El nivel de las presiones fue tal que, finalmente, Blesa optó por tratar la situación personalmente con Esperanza Aguirre. La presidenta llegó a decir al presidente de Caja Madrid –según relata él mismo en un sms a su número dos—que “el tema de la Caja le tiene obsesionada y no le gusta ni se fía de su gente en este tema, Beteta el primero”. 

El papel de Luis de Guindos

El actual ministro de Economía, Luis de Guindos, fue uno de los nombres que se barajaron para dirigir la entidad tras el cese de Miguel Blesa. Meses antes de que ese relevo se produjera, Guindos también mantuvo contactos para conocer la situación, según reflejan esos correos. El actual ministro de Economía llegó a solicitar una comida privada con dos de los que serían consejeros de la caja meses después: el actual consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, y el candidato defendido por el PP, Manuel Zorrilla. Según la documentación, la comida se produjo “a petición de Luis de Guindos”, vecino y –según los correos—“muy amigo de Zorrilla”. Se trataba de una “comida privada”. 

Ante los movimientos encaminados a su sucesión, Blesa respondía con la exclamación: “qué cosas tan raras”

Los correos de Miguel Blesa reflejan que las presiones por controlar Caja Madrid no terminaron en el año 2009 sino que los responsables de ejercerlas siguen, en la actualidad, ocupando responsabilidades de Gobierno. La oposición ha pedido ya la creación de una comisión de investigación para analizar lo que --según denuncian-- podría constituir un "tráfico de influencias".


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