LA PRESIÓN MIGRATORIA EN EL NORTE DE ÁFRICA

Interior destina a Melilla al jefe antidisturbios que reprimió las protestas ante el Congreso

El comisario Javier Nogueroles es el nuevo responsable de Operaciones de la ciudad norteafricana, a cuyas puertas esperan miles de inmigrantes para entrar en Europa. Una de sus primeras medidas ha sido pedir nuevo material policial para hacer frente a algaradas callejeras.

Imagen de los incidentes registrados el pasado martes durante la protesta de la Coordinadora 25-S
Imagen de los incidentes registrados el pasado martes durante la protesta de la Coordinadora 25-S GTRES

De Madrid a Melilla. De proteger los alrededores del Congreso de los Diputados a hacer frente a las oleadas de inmigrantes que quieren entrar en Europa. El comisario Javier Nogueroles, hasta hace unas semanas jefe de la Unidad de Intervención Policial I de Madrid, ha sido recientemente ascendido y destinado por el Ministerio del Interior como nuevo jefe de Operaciones de la Policía a la ciudad norteafricana, donde en los últimos días se han producido asaltos masivos de inmigrantes similares a los de la cercana Ceuta, aunque sin los dramáticos resultados de aquella. Sólo catorce días después de tomar posesión de su cargo ha solicitado a Madrid nuevo material para hacer frente a posibles algaradas callejeras.

Días después de los polémicas cargas policiales ante el Congreso, Interior condecoró a este mando policial con una medalla 'al valor'

El nombre de Nogueroles alcanzó cierta relevancia mediática en septiembre de 2012, durante los incidentes registrados en las protestas de ‘Rodea el Congreso’ del 25-S, que se saldaron con 64 personas heridas, muchos de ellos policías, y 35 detenidos. El ahora comisario era entonces el inspector jefe responsable de la UIP de Madrid, el grupo de antidisturbios que intervino en las polémicas cargas. Sólo unos días después de aquellos sucesos, Interior le premió con un cruz roja al mérito policial, una condecoración ‘al valor’ que lleva aparejada una pensión vitalicia del 10% de su salario. Entonces, el departamento de Jorge Fernández Díaz salió al paso de la polémica asegurando que la decisión de darle una medalla había sido decidida más de un mes antes por la Dirección General de la Policía y que, por tanto era ajena a los incidentes de aquella jornada de protesta.

Ahora, su llegada a Melilla ha sido mucho más discreta. Ascendido el pasado 19 de diciembre de inspector jefe a comisario, este mando policial tomó posesión de su cargo como nuevo jefe regional de Operaciones el pasado 14 de enero. Dos semanas después, y tras una reunión con los representantes sindicales de los agentes a sus órdenes, anunciaba su intención de pedir al Ministerio de Interior que renovase todo el material antidisturbios de que disponía la Policía en la ciudad norteafricana. Una medida que ha sido alabada por sus nuevos subordinados y que se producía sólo unos días antes de que cerca de 150 inmigrantes irregulares consiguieran saltar la valla que separa la localidad de Marruecos en lo que fue el primer síntoma del ‘trasvase’ de la presión migratoria desde la cercana Ceuta tras la muerte allí de 15 personas. Recientes informes policiales adelantados por el diario El País revelan que cerca de 30.000 subsaharianos están apostados en el país magrebí dispuestos a entrar en Europa, principalmente a través de las dos ciudades norteafricanas españolas.

Experto antidisturbios

Nogueroles es un experto en técnicas de antidisturbios. De hecho, gran parte de su carrera profesional dentro de la Policía ha estado ligado a estas unidades. En su hoja de servicios consta que, además de haber dirigido la principal unidad de Madrid, también estuvo al frente de otras UIP en Castilla y León (concretamente la que tiene su base en Valladolid), y en Málaga. Con esta última, de hecho, tuvo que desplazarse en más de una ocasión a la localidad que es hoy su base para reforzar su seguridad. Ahora, en su nuevo destino, su principal preocupación, compartida con la Guardia Civil, son los inmigrantes irregulares que se concentran en el vecino Marruecos en campamentos improvisados en los montes Gurugú y Afrahy Selouane. Los informes policiales destacan que la topografía de la frontera de Melilla dificulta el control de su valla y facilita los asaltos masivos.

Una de las primeras actuaciones del comisario en Melilla fue el arresto de 11 cabecillas de los disturbios en la barriada de La Cañada de Hidum

En esta misión contará en breve con el apoyo de otros experto antidisturbios con el que, además, ya trabajó anteriormente. Se trata del comisario José Ángel González Jiménez, actual máximo responsable de la Policía en la provincia de Valladolid y que en los próximos días sustituirá a Ángel Riesco, actual jefe superior en la ciudad norteafricana y que va a ser destinado a La Rioja. Nogueroles ya trabajó a las órdenes de González Jiménez en la ciudad castellano-leonesa cuando el primero era responsable de la UIP y éste último ocupaba responsabilidades de mando. Ahora, ambos se vuelven a reunir en una localidad que no tiene la inmigración como único problema. De hecho, las últimas estadísticas del Ministerio del Interior revelan que Melilla ocupó en 2013 el sexto lugar entre las autonomías con mayor tasa de criminalidad de España, con 56,1 delitos por cada mil habitantes.

Además, el pasado 10 de enero la ciudad fue escenario de graves incidentes de orden público en La Cañada de Hidum, uno de los barrios más deprimidos de la localidad. Allí, grupos de jóvenes protagonizaron graves altercados con barricadas y quema de contenedores. Diez días después, un amplio despliegue de 150 agentes detenía a once personas como presuntos cabecillas de aquellos sucesos y se incautaban de un pequeño arsenal de armas de todo tipo, importantes cantidades de droga y dinero en metálico. Fue una de las primeras actuaciones como responsable policial del comisario Nogueroles en la ciudad.


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