El ascenso de Ciudadanos llena de inquietud a la cúpula de Génova

El PP, a la desesperada: irrumpe en la jornada de reflexión con mitin en Valencia

El PP teme un batacazo en Andalucía, según anuncian las encuestas. Tanto que incluso ha organizado un mitin en plena jornada de reflexión... pero en Valencia, para no contravenir las leyes. Allí estará Rajoy y la plana mayor del partido.

Mariano Rajoy, junto al candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía del PP, Juan Manuel Moreno
Mariano Rajoy, junto al candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía del PP, Juan Manuel Moreno Europa Press

Los sondeos anuncian un leve repunte del PP en Andalucía, pero no le evitan un tremendo revés electoral. También el PSOE va a sufrir para alcanzar un resultado que le facilite formar Gobierno. Génova se va a volcar con todo en este esprint de la campaña electoral andaluza. Se ha tocado a rebato, se ha movilizado a todo el aparato y también a la estructura del Gobierno. Ministros y altos cargos aterrizarán en los próximos días en Andalucía para sumarse a la agenda del candidato Juanma Moreno.

El golpe de efecto más singular de esta 'tour de force'es la celebración de un gran mitin en plena jornada de reflexión, es decir, el sábado. No habrá problemas con la Junta Electoral, puesto que el cónclave se ha organizado en Valencia, plaza fuerte desde siempre del PP y donde ahora atraviesa por momentos sumamente delicados.

El factor que más preocupa, hasta casi la obsesión, es el crecimiento de Ciudadanos

Dos campañas superpuestas

La excusa ofrecida por el portavoz Carlos Florianopara celebrar esta singular iniciativa es la presentación del programa marco para las municipales. Es decir, que Génova irrumpe en la campaña electoral andaluza con un mitin para los comicios de mayo. Un paso algo heterodoxo que no ha terminado de convencer a todos los dirigentes del partido. Sin embargo, el temor a una costalada electoral este próximo domingo ha despejado todas las dudas. En plena víspera de las urnas andaluzas, el PP se va de mitin a Valenciapara acaparar espacios informativos el propio domingo electoral. Con Rajoy al frente, ya que será el protagonista de este acto valenciano, lo que despeja las dudas sobre los momentos de enorme inquietud que se advierte en Moncloa. Hay quien ha calificado este acto como 'una jugada desesperada'. Pero una severa derrota en los primeros comicios del año pueden marcar en forma muy negativa el largo rosario electoral de los próximos meses.

El factor que más preocupa, hasta casi la obsesión, es el crecimiento de Ciudadanos, la fuerza política que puede convertirse en la llave del Gobierno andaluz. Dijo el lunes Rajoy, en su entrevista en Onda Cero, que hay que decir no a "los proyectos de una sola persona", en relación a Podemos y Ciudadanos. Pero parece evidente que en el PSOE se han convencido ya de que tendrán que pactar con ellos. Susana Díaz ha rechazado con insistencia la posibilidad de acuerdos con Podemos o con el PP. Y Rivera se deja querer, aunque tiene una situación muy comprometida. Un pacto con el PSOE andaluz, asaeteado por la corrupción y el escándalo, puede deteriorar su imagen de partido de la 'recuperación' en el resto de España. No es un paso fácil.

Susana Díaz ha rechazado con insistencia la posibilidad de acuerdos con Podemos o con el PP. Y Rivera se deja querer

La fuga de militantes

El PP centra en estos días buena parte de su estrategia en arremeter contra el partido de Rivera, cuyos apoyos se basan en buena parte en antiguos votantes del PP. Casi cuatro de cada diez simpatizantes de Ciudadanosrespaldaron en su día Rajoy. Un dato que, además, crece, incluso en el territorio andaluz, donde el partido de Rivera se presenta con un candidato de poco fuste, quien en su día, por cierto, fue concejal en el Puerto de Santa María de un Gobierno municipal del PSOE, al que ahora combate abiertamente.

En este sentido, Rajoy ha insistido en que tiene que gobernar el partido que más votos consiga y ha lanzado una defensa férrea en pro de la estabilidad y de los partidos 'consolidados'. Hay que frenar a Ciudadanos, es la consigna. Pero de forma inteligente, nada de llamarles 'naranjito' o de descalificarles 'porque su líder es catalán'. Nunca se sabe si habrá que recurrir a ellos en otras plazas. Por ejemplo, en Madrid, donde Aguirre y Cifuentes se muestran mucho menos hostiles hacia ese partido emergente que en otras comunidades. Alicia Sánchez-Camacho equiparó el lunes el victimismo de Rivera con el de CiU, en una pirueta algo forzada y quizás estridente.


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