El líder socialista sueña con pilotar la gran coalición en la próxima legislatura a la espera del examen de las europeas

Empresarios, banqueros y sindicalistas respetan a Rubalcaba, pero le dan por amortizado

Este año celebra 40 años de militancia en el PSOE, hace 32 que no se baja del coche oficial y aspira a presidir en la próxima legislatura un gran gobierno de coalición que convierta en un mero paréntesis la estancia de Mariano Rajoy en La Moncloa. Esto es lo que Alfredo Pérez Rubalcaba ha transmitido a algunos empresarios, banqueros y sindicalistas, con opiniones coincidentes en que merece todo su respeto, pero es un político amortizado.

Alfredo Pérez Rubalcaba y la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, en sus escaños.
Alfredo Pérez Rubalcaba y la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, en sus escaños. EFE

Media hora después de que Rubalcaba abandonara el pasado martes la tribuna del Congreso zanjando su actuación en el debate del estado de la nación, un miembro de la ejecutiva del PSOE comentaba al periodista: “Es un político de raza, el único capaz de hablar sin papeles como lo ha hecho hoy en un enfrentamiento tan importante con Rajoy…La lástima es que los tiempos corran en su contra”. Paradójicamente, en el PSOE está muy extendida la idea de que el partido solo puede recuperar apoyo electoral si la economía empieza a repuntar. En otras palabras, que si al PP le va mal, a los socialistas les irá peor porque todavía prevalece en muchas retinas la desastrosa gestión económica de Zapatero. Lo normal es que los ciudadanos no cambien de partido de la noche a la mañana, que primero pasen por la abstención. Y este es el esquema que empleó Rubalcaba para su intervención en el debate intentando distinguir entre la bonanza de algunos indicadores y la realidad dura de la calle con las colas del paro y los comedores públicos reflejando a diario la crudeza de la crisis.

En el PSOE está muy extendida la idea de que el partido solo puede empezar a remontar en las encuestas si la economía repunta

Esta es, en síntesis, la carta de navegación con la que conducirá Rubalcaba su liderazgo hasta las europeas de mayo, su particular Cabo de Hornos, pues de su resultado depende que quede con la munición gastada para aspirar a competir de nuevo por el cartel electoral o, por el contrario, reciba un balón de oxígeno que valide su continuidad en el trono de Ferraz. Pase lo que pase, se comenta en su equipo, Rubalcaba es todo menos ingenuo y sabe que si da el paso y compite en las primarias de noviembre, lo hará en contra del criterio de quienes ocupan importantes tribunas públicas y privadas y consideran que el principal error en el que ha incurrido el PSOE desde la caída de Zapatero ha sido el de no haber encarado por las bravas el relevo generacional. Rubalcaba tuvo su oportunidad en Sevilla, cuando todavía la desconocida Susana Díaz apoyaba a Carmen Chacón, y la perdió.

Si Rubalcaba decide competir en las primarias por el cartel electoral, lo hará en contra del criterio de conocidos empresarios, banqueros y sindicalistas

Conocidos empresarios y banqueros con acceso a sondeos rigurosos de opinión, líderes sindicales con terminales directas en Ferraz y algunos dirigentes socialistas que aprecian la profesionalidad de Rubalcaba y acaban de pedirle hueco en la lista europea, coinciden en que su intento de supervivencia es un grave error para él mismo y para su partido. Los mensajes que lanza hace tiempo que no calan y tampoco atraviesan la barrera mediática porque carecen de credibilidad. El pasado martes, Rajoy se la despojó utilizando dos citas textuales de finales de 2010 en las que el entonces vicepresidente y portavoz del Gobierno vaticinaba la creación de empleo neto un año más tarde. Rubalcaba le respondió con la lectura de un artículo publicado por Rajoy en un diario gallego poco después de la caída de Adolfo Suárez, hace 32 años, sobre los hijos de buena estirpe. Un grupo de diputados socialistas calificaron de ridícula esta guerra de hemerotecas.

El líder socialista ha transmitido al mundo económico el pronóstico de que la próxima legislatura va a ser muy difícil de gestionar, gane quien gane las elecciones

Los mismos empresarios y banqueros que no ven recorrido a Rubalcaba pero eluden confesárselo en privado, son conscientes de que en el guion del líder socialista pesa el pronóstico de que la próxima legislatura va a ser muy difícil de gestionar por el partido ganador, pues en cualquier caso va a tener que hacerlo en coalición con grupos pequeños escasamente comprometidos con una visión global del Estado. Así se lo ha transmitido el propio interesado a varios financieros y empresarios con presencia en el Ibex. “Rubalcaba está convencido de que es el más preparado para desempeñar el papel de imán en un Parlamento que estará preocupantemente fragmentado y en el que será obligado tejer alianzas de gobierno que aglutinen, por ejemplo, los intereses del nacionalismo catalán, el vasco e, incluso, de UPyD”, comenta un miembro de la dirección socialista.

Este año, Rubalcaba cumple 40 años de militancia en el PSOE y 32 sin bajarse del coche oficial

Esta es la batalla que ocupa la mente del secretario general del PSOE, 40 años de militancia en el partido, 32 sin bajarse del coche oficial, convencido de que puede ser capaz, si las circunstancias le favorecen, de convertir en un breve paréntesis la estancia de Mariano Rajoy en La Moncloa. Su equipo de confianza cree que si pasa con éxito el rubicón de las europeas, con Elena Valenciano al frente del timón, Rubalcaba se atreverá a pelear por el cartel electoral en las primarias internas de noviembre con las piezas en el tablero pensadas para conquistar Madrid y la comunidad valenciana en las municipales y autonómicas del año que viene. “Casi todos los que estamos en el PSOE tenemos pasado”, suele comentar cuando lee comentarios en los que se le reprocha su paso por los gobiernos que pobló una fauna tan variopinta como la que alegró el Consejo de Ministros con la presencia de Leire Pajín, Bibiana Aído o Trinidad Jiménez.

El secretario general del PSOE suele comentar que en su partido todos tienen pasado, cuando se le reprocha haber participado en los gobiernos de Zapatero

Lo mejor que le pudiera ocurrir a Rubalcaba, asegura un diputado que ha seguido de cerca toda su carrera y le respeta, es que acabe siendo presidente del PSOE, como lo fueron en el pasado Ramón Rubial, Manuel Chaves o, ahora, José Antonio Griñán. “El siente que le está rindiendo un importante servicio al partido sencillamente evitando el caos e imponiendo el orden necesario como para volver a ponerlo a punto de ganar unas elecciones”, asegura este parlamentario. Y este sería su ‘plan b’, en caso de que las europeas resultaran un fiasco para los socialistas y el PP saliera airoso del trance. Lo que quedaría por ver en este escenario es si Rubalcaba se movería para apadrinar o no a un candidato, en cuyo caso posiblemente estaría muerto antes de nacer, advierten en su partido.

La última especulación que circula en las filas socialistas es que Rubalcaba promoverá como candidata a las legislativas a Elena Valenciano si gana las europeas

También hay en el PSOE quien no descarta una tercera vía: que Valenciano apruebe el examen de las europeas y sea promovida por el actual ‘aparato’ para el cartel de las legislativas, algo que no sentaría nada bien a algunos de los aspirantes en liza –Eduardo Madina, Carmen Chacón, Patxi López…– y tampoco diría nada en favor de la candidata a las elecciones de mayo, se opina en las filas socialistas.


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