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El PSOE hará un censo previo de los simpatizantes que quieran votar en las primarias 'a la francesa'

Los socialistas aprovecharán estas elecciones internas para revolucionar su sistema de militancia y frenar la sangría de bajas. Ferraz creará la figura del “afiliado directo” que reforzará su control sobre las federaciones.

El plan sobre el modo de la designación del próximo candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno del Nación ya está bastante avanzado, a falta sólo de algunos retoques y su aprobación en la Conferencia Política del próximo mes de noviembre. No obstante, no será hasta un mes después cuando el Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos, valide el reglamento por el que se regirá el proceso de primarias y ponga fecha a su celebración, en base a las pautas que proponga dicha Conferencia Política.

En esa cita de los próximos 8, 9 y 10 de noviembre, donde participarán más de mil personas (300 procedentes del Comité Federal, 500 llegados de las sedes territoriales y otros 200 miembros de la sociedad civil, expertos y colectivos), se someterá a debate la ponencia marco “Ganarse el futuro”, documento que deja entrever las claves que determinarán la elección del próximo candidato socialista a los comicios generales.

En el resumen de las propuestas de esa ponencia que ya manejan los dirigentes del PSOE existe un apartado dedicado a las “Reformas necesarias para ser un partido abierto y útil para la sociedad”. Bajo este epígrafe, y en consonancia con lo acordado en el 38º Congreso Federal del PSOE, celebrado en febrero de 2012 en Sevilla, se garantiza la celebración de primarias a la francesa. Así, se dice que “si el Partido Socialista fue la primera organización en política en aplicar un sistema de primarias para elegir a nuestros candidatos; lo será de nuevo, con la aprobación de un sistema de primarias abiertas donde todos los/las ciudadanos/as progresistas puedan elegir, junto con los militantes del PSOE, al próximo candidato”.

La dirección del partido baraja pedir entre uno y tres euros como pago simbólico a la hora de votar y no seguir los mismos procedimientos de organización que adopta el Ministerio del Interior

Sin embargo, acto seguido, el documento incluye importantes matizaciones al respecto y pone coto a un sistema aparentemente aperturista. La dirección del PSOE quiere aprovechar la convocatoria de estas primarias a la francesa para revolucionar su sistema de militancia, su estructura de bases, y frenar la sangría de bajas que se está produciendo en sus filas (cuenta ahora con 40.000 afiliados menos desde que el secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, se puso al frente de la nave socialista). Actualmente, la Secretaría de Organización del PSOE cifra en alrededor de 200.000 el número de militantes.

En concreto, la ponencia señala que el objetivo de la formación es “ampliar la base social de ciudadanos que participan, se comprometen y se implican en la actividad política y orgánica del PSOE”. Por ello, propone “redefinir las figuras actuales y abrir nuevas alternativas de participación, ofrecer nuevas fórmulas de ‘compromiso’ con el partido, definiendo el estatus político y orgánico de cada una de ellas. Serán tres las figuras propuestas: el militante, el afiliado/a directo y el simpatizante”.  Según fuentes de la dirección del partido, la primera de ellas responde “al perfil clásico de adscripción a las siglas”. Respecto al segundo tipo, especifican que en él se enmarcaran quienes se sumen al PSOE “bien a través de los servicios centrales de Ferraz, por medio de las redes sociales (lo que se conoce como Socialismo 2.0) o bien mediante las seis organizaciones sectoriales existentes”. Esta nueva modalidad de “afiliado directo” refuerza el control del aparato del partido sobre las federaciones territoriales.

Desvirtualizar el proceso

No obstante, la principal transformación llega con la figura del “simpatizante”. Quienes se enmarquen en dicho perfil podrán votar al candidato socialista deseado sin poseer el carné del partido. Eso sí, desde Ferraz no están dispuestos a que ocurra como en Francia, donde se produjeron injerencias en el proceso por parte de votantes que, en realidad, pertenecían a la derecha. Sólo se les pedía que abonaran el pago simbólico de un euro para depositar su papeleta. Por ello, según informaron fuentes de la dirección del PSOE, la idea pasa por establecer un control previo, un censo en el que se tengan que inscribir con suficiente antelación quienes deseen acudir a las urnas. Una decisión que puede desvirtuar el carácter abierto del proceso. Sobre la cantidad a abonar, barajan entre uno y tres euros.

Las mismas fuentes apuntaron que se quiere evitar el modelo de organización seguido por los socialistas franceses, quienes siguieron las mismas pautas fijadas por el Ministerio del Interior galo en la celebración de unas generales (censo general, colegios electorales, etc.) Ferraz planteará que esos simpatizantes (no afiliados) acudan a inscribirse no donde están empadronados, sino en los lugares donde residen y sedes de referencia.

Donaciones privadas

Por otro lado, el documento marco incluye como medida contra la corrupción una “reforma de la Ley de Financiación de Partidos Políticos, prohibiendo las donaciones privadas de empresas y entidades mercantiles a las organizaciones políticas y particulares vinculados a empresas que mantengan contratos con las administraciones públicas. 


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