FRANCIA MOVILIZA A 88.000 EFECTIVOS

Despliegue policial sin precedentes en Francia para detener a los autores de la masacre en Charlie Hebdo

Más de 9.000 efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad galos peinan los alrededores de Crépy-en-Valois, la localidad francesa -ubicada al norte de París- en la que este jueves los hermanos Kouachi abandonaron su vehículo en una gasolinera y continuaron su huida a pie. 

Efectivos de la policía francesa buscan a los sospechosos del atentado de este miércoles contra el semanario 'Charlie Hebdo' en Longpont, cerca de Villers Cotterêts, noreste de París
Efectivos de la policía francesa buscan a los sospechosos del atentado de este miércoles contra el semanario 'Charlie Hebdo' en Longpont, cerca de Villers Cotterêts, noreste de París Efe

Francia ha lanzado una operación sin precedentes en busca de los hermanos Kouachi, sospechosos de haber perpetrado la masacre en el semanario Charlie Hebdo, y finalmente abatidos por la Policía en una doble operación de las fuerzas francesas. Una movilización que no evitó que el terrorismo se cobrase una nueva víctima mortal, una policía municipal tiroteada en el sur de París. Todavía en estado de conmoción por el asesinato de doce personas en el ataque contra la revista satírica, los franceses tratan de recomponerse y, sobre todo, de acabar lo antes posible con la amenaza de los terroristas que continúan sueltos

A lo largo de la tarde del jueves, las fuerzas y cuerpos de seguridad cercaron presuntamente en un radio de 20 kilómetros a los dos hermanos, acusados de haber perpetrado el peor atentado en suelo francés en medio siglo, que habían sido previamente identificados por el gerente de una gasolinera que atracaron en las proximidades de Villers Cotterêts, en la región de Picardía, al noreste de París.

Los dos presuntos sospechosos habrían abandonado su vehículo, un Renault Clio de color gris, cerca de una gasolinera en Aisne, en la localidad de Crépy-en-Valois –en la región de Oise-, donde presuntamente se encuentran atrincherados en un edificio de la localidad, según informaron este jueves los medios galos. Desde que el gerente de la gasolinera que supuestamente atracaron fuertemente armados les reconociera y diera la voz de alarma, un fuerte dispositivo policial sin precedentes se desplegó en la zona.

De este modo, el gobierno de François Hollande desplegó en la zona 9.650 efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad galas con el fin de detener a los hermanos Kouachi, quienes ya eran viejos conocidos de la policía, según indicó este jueves el ministro del Interior Francés, Bernard Cazeneuve. Además, por todo el país el Ejecutivo de Hollande ha desplegado 88.000 efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Sin embargo, a pesar de este despliegue policial sin precedentes, los agentes, que peinan la zona, no logran dar con los sospechosos, a quienes buscan según los medios franceses "casa por casa" y con la ayuda de helicópteros y militares.

Además, este jueves por la noche, las páginas web de los ayuntamientos de la zona en la que la policía busca a los sospechosos han sido hackeadas. En lugar de la web municipal parace el siguiente mensaje: "The Islamic State Stya Inchallah, Free Palestine, Death to France, Deah to Charlie". El ataque está reivindicado por L'APoca Dz.

Nueve detenidos

Nueve personas se encuentran detenidas en Francia por la presunta relación que podrían mantener con el atentado. La policía llevó a cabo desde la madrugada del jueves distintas detenciones en las localidades de Charleville-Mézière (Gennevilliers) y Reims por su presunta vinculación con el atentado, según confirmó el primer ministro galo, Manuel Valls. Entre los ocho detenidos se encuentran varios familiares de los hermanos, así como un cuñado.

Además, el miércoles por la noche, el tercero de los supuestos sospechosos, Mourad Hamyd, de 18 años, se entregó en una comisaría cerca de la frontera con Bélgica. Se declaró inocente y aseguró que a la hora en la que tuvo lugar el tiroteo se encontraba en clase, una cuartada que fue confirmada por algunos de sus compañeros de clase, según apuntaron distintos medios galos.

Los presuntos terroristas, dos viejos conocidos de la policía

Los principales sospechosos de la masacre en el semanario Charlie Hebdo, los hermanos Said y Chérif Kouachi, son dos viejos conocidos de la policía francesa, pero habían logrado no disparar la alarma sobre sus supuestas intenciones criminales. Chérif Kouachi, de 32 años y hermano menor de Said, de 34 años, tiene el historial delictivo más nutrido y ya había pasado por prisión por sus vínculos con redes yihadistas en París de captación de combatientes para Irak.

Chérif Kouachi fue condenado a tres años de cárcel por participar en la llamada 'red de Buttes Chaumont', que reclutaba a jóvenes marginales para la causa fundamentalista

Mientras que Said solo aparece en los documentos policiales de forma periférica, Chérif fue condenado en 2008 a tres años de cárcel -la mitad exentos de cumplimiento- por participar en la llamada 'red de Buttes Chaumont', nombre de un parque en el noreste de París, que reclutaba a jóvenes marginales para la causa fundamentalista. En 2005, le llegó a él mismo el momento de viajar a Siria para entrar ilegalmente en Irak y unirse a la yihad. Capturado justo antes de embarcar hacia Damasco, el pequeño de los Kouachi era entonces repartidor de pizzas. "Sus primeras palabras fueron de alivio por haber sido detenido, porque así ya no tendría que viajar a Siria", señaló este jueves al canal BFMTV su entonces abogado, Vincent Olivier.

Nacidos en el distrito X de París, huérfanos desde su infancia y criados en un hospicio en Rennes, los hermanos eran jóvenes sin apenas oficio ni beneficio y que un día se sintieron atraídos por el discurso radical yihadista. Un oscuro imán, Farid Benyettou, que predicaba en la mezquita Al Dawa del barrio de Stalingrad en ese mismo distrito, atrajo a los hermanos Kouachi, como a muchos otros jóvenes, a su visión fundamentalista del islam. Los chicos, recordaba el diario Le Monde en un artículo publicado en 2008, rápidamente dejaban de fumar, detenían sus trapicheos y acababan viajando, de forma escalonada, a Irak. Como explica su letrado, "la redes terroristas actúan como las sectas. Buscan gente de una psicología débil y desarraigados, y ese era el caso de Chérif entonces. Pero no noté una evolución hacia el fanatismo religioso durante su reclusión". Y sin embargo, fue descrito por sus cómplices como "violentamente antisemita", según el Ministerio del Interior.

El ministro del Interior galo confirmó que los hermanos habían sido objeto de vigilancia por parte de los servicios secretos, pero "no había elementos que apuntaran a la inminencia de un atentado"

Fue este jueves a última hora de la tarde cuando el titular galo de Interior, Bernard Cazeneuve, reconoció que los hermanos habían sido objeto de vigilancia por los servicios secretos, pero "no había elementos que apuntaran a la inminencia de un atentado". "Tomamos el 100 % de las precauciones, pero eso no significa riesgo cero", admitió Cazeneuve.

"Dispararon contra todo. Vi el horror"

Un superviviente de la tragedia que se vivió este miércoles en la redacción de Charlie Hebdo cuenta cómo se vivieron aquellos instantes. "Escuchamos unos petardos, pensamos que se trataba de una broma... Se abrió la puerta y entraron unos hombres encapuchados y sujeraban un arma, una Kalashnikov o algo así con las dos manos... la barbarie entró en la redacción", explicó Laurent Léger. "Sí gritaron Charb, pero es falso que pidieran que nos identificaramos, dispararon contra todo", indicó Léger, desmontando así la teoría de que los asesinos solicitaron a los periodistas la identificación antes de disparar. "No sé cómo lo hice y todavía me pregunto cómo puedo estar con vida, cómo me escapé" aseguró este periodista que pudo esconderse detrás de una mesa en la sala de reuniones. Según el testimonio de este trabajador, los supervivientes no son conscientes de lo que ha sucedido. "Vi el horror", concluyó.

Otro tiroteo yihadista al sur de París

Cuando los franceses todavía lloraban a sus muertos del semanario Charlie Hebdo, el terrorismo volvió a hacerse presente con el asesinato de una policía municipal tiroteada este jueves por un desconocido que portaba un chaleco antibalas, cerca de la Puerta de Châtillon, en el sur de París. Aunque el ministro del Interior insistió en que todavía no se ha hallado ningún vínculo entre la masacre del medio de comunicación y el tiroteo contra los agentes, en el que otro policía resultó herido de gravedad, las autoridades sí lo han considerado como una "acción terrorista". Por la muerte de esta agente de 26 años, dos personas fueron detenidas. 

La jornada de luto nacional que debía servir para honrar la memoria de los caídos por la libertad de expresión acabó con una nueva muerte y la certeza de que un nuevo terrorista anda suelto y amenaza a los franceses.

Pese a la tensión y consternación que se vive en Francia, Charlie Hebdo, la provocadora e iconoclasta publicación que los terroristas pretendieron callar, volverá a salir a los quioscos el próximo miércoles. Su tirada será todo un desafío a los intolerantes: un millón de ejemplares. 


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