Internacional

Ventajas e inconvenientes del Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión

El tratado que negocian Europa y Estados Unidos crearía la zona de libre comercio con más consumidores del mundo y aportaría grandes beneficios, aunque a costa de severos correctivos en las regulaciones europeas respecto a aspectos sociales o de privacidad.

El presidente de EEUU, Barack Obama
El presidente de EEUU, Barack Obama GTRES

Desde que el 22 de noviembre de 1990 se produjera la “Declaración Transatlántica”, se ha iniciado un camino que parece desembocar en lo que estos meses está negociando Estados Unidos con la Unión Europea, el Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (ATCI), TTIP en sus siglas en inglés.

Este tratado, cuyas negociaciones no están siendo del todo transparentes para los ciudadanos europeos, crearía la zona de comercio libre más grande del mundo, entre Europa y Estados Unidos, con más de 800 millones de consumidores. En el caso transatlántico, las barreras arancelarias entre ambos mercados ya están casi eliminadas, por lo que el objetivo de dicho acuerdo, que ya tiene precedentes en otros acuerdos como el NAFTA, de Estados Unidos con México y Canadá, supondría más una armonización de las normativas, dispares entre ambos mercados, y la desregulación total de unas barreras que casi no existen, aunque éstas desaparecieran también con el acuerdo.

En un documento sobre el ATCI relacionado a la parte reglamentaria, la Comisión Europea intenta argumentar algunas de las dudas surgidas con el proyecto, además de calmar alarmas surgidas en diversos colectivos frente a la posible liberalización de sectores sociales o la desregulación de las normativas sanitarias o medioambientales. Por ello, tomando como ejemplo algunos resultados del NAFTA y del propio análisis económico de la Comisión se explican las ventajas e inconvenientes de tan controvertido acuerdo:

Ventajas:

Beneficio económico: según el Centre for Economic Policy Research (CEPR), con sede en Londres, en un estudio para la Comisión Europea, el acuerdo aumentaría la economía de Europa en120 billones de euros, mientras que para Estados Unidos sería 95 billones de euros para el año 2027, que traduce el informe en unos 500 euros más para el bolsillo del consumidor. Según el documento, el sector más beneficiado sería el del automóvil con hasta un incremento del 41%, además de productos de metal (+12%), comidas procesadas (+9%) o medicamentos (+9%), entre otros.

El resultado del NAFTA fue un aumento del comercio entre México y Estados Unidos de 81.400 millones de dólares en 1993 a 506.000 millones en 2013. Por contra, las críticas a este beneficio pasan por señalar que todo este crecimiento es para las empresas transnacionales y que la riqueza del ciudadano no mejora. En México, según la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, el valor del salario mínimo real cayó desde un 78,8% en 1994, año en que entró en vigor el NAFTA, hasta un 57,9% en 2014.

La Comisión defiende que “eliminando la burocracia se reduciría el coste de las transacciones”

Eliminar duplicidades al comercio: una de las defensas de la Comisión es la de eliminar los dobles procesos de controles de las empresas para vender en los dos mercados, puesto que las normas europeas son más restrictivas que las estadounidenses, y por tanto, los gastos para pasar controles se duplican. Este es uno de los puntos que más controversia generan, dado que como contrapartida, supone la armonización de unas regulaciones que son uno de los focos de las quejas. Por su parte, la Comisión ha asegurado que “eliminando la burocracia se reduciría el coste de las transacciones”, lo que supondría un crecimiento para las dos economías aplicando unos “planteamientos compartidos”.

Nuevos mercados: otra defensa del tratado es la posibilidad de generar nuevos mercados para las empresas europeas y estadounidenses cruzando el atlántico, esto generaría mayor diversidad de productos, así como nuevas oportunidades de inversión y empleo.

Más empelo: pese a que el CEPR admita que se perderá trabajo con la deslocalización que genere el proyecto, aunque explica que no será elevado (7 de cada 1000 puestos en 10 años), la Comisión afirma que las empresas beneficiadas y la exportación generarán millones de puestos de trabajo en Europa, debido a que se venderá más en USA y eso creará, gracias al consumo, mayor necesidad de puestos de trabajo.

Mayor relevancia de Europa en el Mercado: el tratado no solo afectará a las relaciones con Estados Unidos, puesto que generando la zona de comercio con más consumidores del planeta, la capacidad de atraer inversión. El CEPR cifra en 99 billones de euros el posible beneficio de empresas alrededor del mundo gracias a este tratado.

Inconvenientes:

Secretismo: pese a que en el documento afirma que el proceso será llevado de forma transparente, la Unión Europea está llevando este proceso de espaldas a la ciudadanía, sin consulta a las organizaciones medioambientales o sindicatos y sin apenas información a la ciudadanía; solo algunos datos a grandes rasgos y negaciones matizadas de las regulaciones a tratar. PPPSOE, CiU y UPyD rechazaron en el Congreso de los Diputados la iniciativa de IU, ICV-EUiA CHA para que el ATCI fuera sometido a referéndum por parte de la ciudadanía, y por tanto, será votado en el Parlamento Europeo cuando ya esté negociado.

El tratado será votado en el Parlamento Europeo cuando ya esté negociado

Liberalización de sectores públicos fundamentales: según la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), existe un riesgo de liberalización del sector público sanitario, por la coordinación del sistema sanitario estadounidense al europeo, entrada de empresas en el sector para captar fondos públicos, limitar marcos legales de transparencia en fármacos y ensayos clínicos, reducir regulaciones, fijar precios o tecnologías y proteger la propiedad intelectual de las empresas farmacéuticas. Por su parte, la Comisión Europea ha negado que el ATCI vaya a destruir la sanidad en Europa y afirmó en el Informe final del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Empleo y Crecimiento del pasado 11 de febrero de 2013 que la finalidad del acuerdo es “reducir los costes y retrasos administrativos innecesarios derivados de las normativas, manteniendo al mismo tiempo los niveles de protección de la salud, de la seguridad y del medio ambiente que ambas partes consideren apropiados”.

Armonización de normativas en medio ambiente, alimentarios o transgénicos: la Comisión lo niega, pero está abierta al diálogo. En Europa existe el principio de precaución, mientras que en Estados Unidos los informes son a posteriori, por lo que, una armonización en este aspecto recibe bastantes críticas, además, la reducción de los requisitos en materia medioambiental o en organismos modificados genéticamente suponen un punto de crítica. La Comisión por su parte niega que "ninguna de las partes de la negociación puede obligar a la otra a hacer nada". El documento afirma que la UE y EE.UU ya cooperan en este campo y esto ayuda a "minimizar el efecto sobre el comercio" explicando que entienden "que el ATCI es una oportunidad de respaldar esta cooperación".

Privacidad: el Partido Socialista Europeo y los liberales han llevado a cabo un pronunciamiento de suspensión de la negociación hasta que USA no garantice la privacidad y confidencialidad de los europeos. De lo que aún no hay garantías. Los peligros en este campo pasan por el interés de empresas en acceder a los datos personales.

La Comisión admite que se perderán trabajos en este sector, aunque prevé que se amplíe el mercado a largo plazo

Sector agrario y ganadero: el NAFTA supuso para México un desastre respecto al sector. Una vez se hubo liberalizado el comercio, los agricultores mexicanos no podían competir con los precios estadounidenses, que habían recibido fuertes subvenciones de su gobierno; en consecuencia, los agricultores mexicanos no venden su producto y México importa, lo que deja a 2.300.000 millones de personas sin trabajo en este sector. Esto se debe a una mezcla entre el sector liberal de mercado con un corporativismo que en iguales condiciones beneficia a una parte, por lo que la competencia está condicionada. La Comisión admite que se perderán trabajos en este sector, aunque prevé que se amplíe el mercado a largo plazo.

Deuda de USA: como ya explicaba Juan Laborda en Vozpópuli, "Estados Unidos pretende que le sigan financiando una deuda pública y privada impagable, que se acerca inexorablemente a los 60 billones de dólares, más de la mitad de la deuda planetaria".

Las empresas por encima de los Estados: algunos críticos defienden que un mecanismo que permita a las empresas demandar a los estados por sus leyes limitaría la capacidad de los mismos frente a la capacidad legislativa de las empresas, que podrían litigarse contra reformas que afecten a su negocio, como publica Le Monde Diplomatique, existen casos como el argentino, cuando entre 1998 y 2002 se presentaron 40 demandas por los ajustes del gobierno, de las cuales unas diez las ganaron las empresas, reclamándole 430 millones de dólares por sus medidas de control de precios o restricciones de salidas de capitales. Este método no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos años y un adelanto en los mecanismos en este punto supondría una sumisión de los estados y su capacidad de autogobernarse.

Por otra parte, defensores como la CEOE afirman que aumentará la inversión y la exportación de bienes, mientras que los detractores como sindicatos o asociaciones no gubernamentales alegan que los derechos sociales y de huelga se verán afectados o casi eliminados, así como que esto supondrá un desastre para la pequeña empresa, que no podrá competir en el mercado global. Hablar de estos y otros aspectos sería entrar en un campo mucho más cercano a la especulación, porque aunque cualquier cosa es posible, no sabremos los efectos de las medidas hasta que se ponga sobre la mesa el tratado y se vote. Quizá ni entonces sepamos cómo nos va a afectar, por ello este proceso, que juega en el campo de la previsión, es algo de vital importancia que la UE debería compartir con sus ciudadanos o generarán la sensación de algo realizado de espaldas a su ciudadanía.

Este tratado no se aprobaría hasta antes de 2016, pero sus efectos podrían afectar notablemente a la economía mundial y más específicamente a los trabajadores de los países en la liza. El pasado 10 de julio Elena Valenciano se reunió con el embajador de EE.UU. en España, James Costos, en Ferraz, para hablar sobre el acuerdo y el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, durante su visita oficial a Estados Unidos a principios de mayo de 2013, destacó la importancia de abogar por una Europa que tenga una política más activa en el continente americano, con España como una de sus fuerzas principales.


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