A mi bola

Montanier, hasta el finiquito y basta ya

De desilusión en desilusión hasta la desesperación final. Así se puede resumir la temporada que está haciendo la Real. Desilusionante y dsesperante, sí. Lo de la Copa no es de ahora. El fiasco es crónico. Ampliado el vergonzante historial copero del conjunto donostiarra, esta vez la desilusión que transmite el simulacro equipo es más incomprensible por antojarse absolutamente evitable.

De donde no hay, no se puede sacar. Pero cuando hay y no se saca, es que algo falla. Y si algo falla y no se ponen soluciones, seguirá fallando. Y si un presidente no ve esto o, aún peor, no lo quiere ver, el problema empieza por él. Jokin Aperribay está empañando su meritoria gestión económica y social por su empeño en mantener a Montanier con respiración asistida. Su objetivo, una temporada más, es resistir con el técnico francés a lo Buzz Lightyear: "hasta el infinito y más allá". Otro año tirado y en verano ya se verá. Para entonces Montanier habrá terminado su contrato y ya no habrá un solo motivo para mantenerlo.

Pero el caso es que la Real tiene jugadores para dar muchas alegrías a su afición y no siempre necesariamente en forma de victoria. Con una plantilla joven, el margen de mejora es enorme, aunque dado el bajo nivel de la Liga también a corto plazo se puede aspirar a estar entre los siete u ocho primeros. El diagnóstico no es nuevo: falta un entrenador. El vestuario vive cómodo con Montanier, aunque los jugadores son los primeros que reconocen 'off the record' las limitaciones de un técnico que no solo no suma, sino que resta. Un técnico que, lejos de sacar rendimiento a la plantilla, lastra al equipo con decisiones absurdas, a veces caprichosas o incluso retadoras.

Claro que los jugadores también son responsables. Algunos más que otros y la mayoría por falta de carácter más que de capacidad. Pero ahí también entra en juego la figura del entrenador. Él es el responsable de sacar lo mejor de cada uno de ellos. Pero no, en lugar de afrontar la realidad, Aperribay esconde la cabeza como el avestruz. No se trata de mandar al paro a Montanier, sino de evitar que él mantenga parada a la Real. Al francés hay que darle lo que se le debe. Hasta el finiquito y basta ya.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba