A contratiempo

Los verdugos y el verduguillo

Europa está herida de muerte, dicen los corifeos y las plañideras. Tiene moneda única, Banco Central, Parlamento, Comisión Ejecutiva, un Eurogrupo donde zascandilean sus ministros de Economía, y hasta un Consejo Europeo que reúne, cuando es preciso, a los líderes de la eurozona. Pero, ah, qué horror. Carece de una politica fiscal común. Ergo, Europa no tiene futuro y se preparan ya para enterrarla.

Desde aquella Comunidad Europea del Carbón y del Acero hasta nuestros días, Europa ha sido una entelequia en perpetuo estado de desaparición, demolición o extinción

De la Ceca a la meca. Desde aquella Comunidad Europea del Carbón y del Acero (Ceca) hasta nuestros días, Europa ha sido una entelequia en perpetuo estado de desaparición, demolición o extinción. Ha sobrevivido a la desintegración de la URSS, a la barbarie en los Balcanes, a la crisis económica... y pugna ahora por hacer frente a otros monstruos poderosos como la inmigración, el terrorismo yihadista, la inestabilidad del Mediterráneo. Y de remate, Grecia y el futuro del Euro.

El contagio ideológico

Decia esta semana Donald Tusk, un polaco de firmes convicciones que ejerce de presidente del Consejo Europeo, que el terremoto griego ha evidenciado el principal enemigo que tiene ahora Europa: la alianza táctica de radicales de derecha y de izquierda. Le Pen y Tsipras. La xenofobia y Podemos. Esos populismos que comparten la misma melodía, contra los mercados, contra la banca, contra el capitalismo, contra Europa y por la revolución. "Tengo más miedo al contagio ideológico que al financiero".

Los franquistas ladraban contra "la Europa de los mercaderes", igual que los falangistas de Podemos braman contra la Europa cruel y descarnada. Silenciada la farfolla populista tras las jornadas de exaltación callejera, Tsipras ha dicho 'sí' a Merkel, al Eurogrupo, al BCE, al FMI,y ha votado un clamoroso 'no' a lo que pedía a gritos supueblo movilizado en referéndum. Instantes después, Iglesias, en otro triple salto mortal con tirabuzón, ha dicho 'sí' a Tsipras y 'no' a cuanto clamaba Podemos hace escasos días. Estos son mis principios, si no te gustan...

Lo que queda de Europa sigue ahí. Sobreviviendo a los comunismos y los fascismos, a los brócratas sin escrúpulos, a los políticos sin sesera, a los revolucionarios verborreicos a los economistas visionarios

Quizás Europa, ese confortable espacio de libertades, hija de Platón y del cristianismo, salga también de ésta. Narraba el periodista catalán Gaziel, a quien ahora tantos imitan, que en los albores de los cincuenta, apenas transcurrido un lustro del final de la Segunda Gran Guerra, acudió a un interesane almuerzo en el restaurante Lhardy. Cuando Lhardy era Lhardy. Allí estaban, entre otros, los perodistas Julio Cambay Fernández Armesto, el editor César Cort y el empresario y político Joan Ventosa. Catalanes en Madrid. Y un gallego, que siempre hay uno. Se hablaba, naturalmente, de las sevicias de la dictadura y del incierto futuro de España y Europa. Y cuenta Gaziel: "Es curioso, alrededor de la mesa, todos coincidimos en que los valores de lo que ahora denominan Occidente, es decir, Europa, están en crisis. Todos abominan del socialismo, el comunismo, el fascismo...en nombre de un liberalismo que también todos reconocemos que no tiene remedio, porque se ha desgastado y se acaba. ¿Cómo y con qué podrá defenderse lo que queda de Europa?"

Sesenta largos años han pasado desde esa reunión ante un cocido madrileño. Y "lo que queda de Europa" sigue ahí. Sobreviviendo a los comunismos y los fascismos, a los brócratas sin escrúpulos, a los políticos sin sesera, a los revolucionarios verborreicos a los economistas visionarios y hasta a los Estados Unidos que ya la salvó dos veces. Dentro de unos meses, cuando nos hayamos olvidado del tramposo Tsipras, empezaremos a hablar del avieso Cameron y su referéndum para abandonar la UE. Y ya que quieren prohibir el descabello en los toros, dispongámonos, de nuevo, a asistir a otra espléndida ocasión para darle verduguillo a Europa. ¿Será Londres el verdugo?. Y así sucesivamente.

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EL VARÓMETRO. Las exsequias de Leopoldo Rodés reunieron en Santa Maria del Mar a buena parte de los culpables de cuanto ocurre ahora en Cataluña. Sólo faltó Pujol. // Pedro Sánchez comete un desliz y llama "presos políticos" a los terroristas de ETA. ¿En qué estaría pensando? // Acierta, por una vez, Ada Colau al plantearse no acudir a la Diada. // La profesión se retrata ante la 'web de la verdad' de Carmena/Rita. // El papelón permanente de Carmona en el Ayuntamiento de Madrid resulta estremecedor.


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