A contratiempo

El gobierno homeopático: "I don't like fridays"

"I don't like mondays" era la canción de Bob Geldof sobre la historia de Brenda Ann Spencer, de 16 años, que baleó a sus compañeras de colegio con la escopeta que le ragaló su papi por Navidad. Mató a dos e hirió a nueve. Cuando la policía le interrogó sobre su cruel hazaña, respondió: "Es que no me gustan los lunes"

No es que el Gobierno dispare a todo lo que se mueve, pero ha convertido no los lunes sino los viernes, día de la celebración del Consejo de Ministros, en una jornada muy particular, rebosante de iniciativas, propuestas y sorpresas. No todas agradables. Por eso los periodistas que cubren cada semana la rueda de Prensa de la vicepresidenta del Gobierno tras la celebración de la reunión del Gabinete comentan ya jocosamente entre ellos: "I don´t like fridays".

Una bandada de globos sonda precalientan el ambiente en forma de dudas, preguntas y conjeturas que acaparan páginas de periódicos y espacios audiovisuales. Privatizaciones, peajes en autovías, copagos, prepagos, intervenciones, nuevos impuestos, tasas... La rumorología todo lo anega, el run-rún todo lo inunda. Hasta que llega el viernes y finalmente, se hace la luz. Algunas veces se confirman los trascendidos. Otras, simplemente, se evaporan en el tráfago de las novedades, que desbordan los blocs de notas de los periodistas. El viernes es ya la cita más importante de nuestro calendario político. Siempre ocurre algo. Mucho más que en la sesiones de control parlamentario, que han perdido fuste y altura y se han convertido en confrontaciones dialécticas, algunas de ellas de relativo brillo pero casi siempre de escasa altura.

Reproches y aplausos

Dijo Mariano Rajoy que su Gobierno ha hecho más reformas en cien días que su predecesor en siete años. Nadie lo duda. El ritmo en las transformaciones que impulsa el Ejecutivo del Partido Popular es notable, aunque no unánimemente aplaudido. Hay reproches clamorosos como la lentitud en el adelgazamiento de las administraciones, en especial los feudos autonómicos, o la tan manoseada reforma de las entidades financieras, uno de los más amenazantes "agujeros negros" de nuestra realidad económica.

Pero sin duda lo que produce mayor desconcierto es el elemento sorpresa de algunas de las iniciativas que llueven los viernes del cielo no siempre protector del Consejo de Ministros. Esta técnica de gobernar a incómodos plazos, de manejar la cosa pública por entregas, en la que las novedades se van sucediendo en forma dosificada, a veces sin anesteria, otras en una curiosa fórmula homeopática, no termina de ser perfectamente asimilada por la opinión pública.

Intenso calendario

Pero ya nos advirtió Rajoy de que hasta el verano está previsto un calendario creciente de reformas para enmendar gran parte de los males que se heredaron de la etapa anterior. La crisis más profunda de nuestra reciente historia no se enverada con dos brochazos, esto hay que entenderlo. Lo que quizás cueste más trabajo asimilar es ese sobresalto semanal, a veces desparejo, sólido otras y las más, algo deshilvanado, con que nos regala el Gobierno cada viernes. "Muchos anuncios y pocas concreciones", censuran algunos. "Demasiada improvisación y poca planificación", apuntan otros.

El político más previsible de Occidente recibe ahora críticas por su improvisación. Seguramente algo injustas. El Gobierno tiene un plan para cambiar el mapa político de España, no hay duda, pero las presiones externas, la implacable exigencia de los mercados, las voces imperativas de Bruselas, los zarpazos populistas iberoamericanos en forma de expropiaciones, le obligan a recurrir a unos argumentos fuera del guión. Y lo hace con valentía. Se verá, pasado un tiempo, si con solvencia y eficacia.

Sea como fuere, desde que el PP se ha instalado en la Moncloa hay una fecha que nadie quiere ni puede perderse. El viernes. El día señalado. Dime, de verdad, ¿por qué no nos gustan los viernes?.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba