OPINIÓN

“¡Qué desastre!” (Periodismo)

Dura lex, sed lex. Y que no falte. Aunque se estremezca de pavor el ejército de los bienpensantes, de los contemporizadores, de los equidistantes.

“¡Qué desastre!” (Periodismo).
“¡Qué desastre!” (Periodismo). EFE

“¡Qué desastre!”, arrancó el de siempre. “Qué desastre, qué desastre”, repitieron, como un eco, los miembros de la cofradía del rasgado de vestiduras. Ni tiempo tuvieron de leer el auto. Periodismo. Puigdemont, desde la terraza de una cafetería  de Bruselas, lo tenía más claro. Malversación, sedición, rebelión. Treinta años. Y se largó. “Preparémonos para una represión larga y feroz”, escribió en un tuit. Ocho de los suyos, a la cárcel. Sin fianza. “Qué desastre”. Una juez hace cumplir la ley. “Riesgo de fuga”, escribió en el auto, mirando a Puigdemont. Medidas cautelares. Recurribles, como en todo Estado de derecho. A Estremera.

Les advirtió el letrado del Parlament. Les advirtió la fiscalía. Les advirtió el Constitucional. Todos lo sabían. Y se enredaron en la provocación adolescente de la independencia ilegal, la proclamación ilegal, el referéndum ilegal… Todo era ilegal

Lo sabían. Les advirtió el letrado del Parlament. Les advirtió la fiscalía. Les advirtió el Constitucional. Todos lo sabían. Y se enredaron en la provocación adolescente de la independencia ilegal, la proclamación ilegal, el referéndum ilegal… Todo era ilegal. Llevan demasiados años incumpliendo la ley. ¿Por qué ahora iba a ser distinto? 

“Qué desastre”. “Ya veréis las calles”. “Ya veréis las urnas”. “Rajoy fabrica independentistas”. Cuando la Audiencia envía al talego a los de Lezo, todo son loas al Tribunal. Cuando envía a ocho golpistas, es un desastre. “Medida desproporcionada, disparate judicial, es una magistrada del PP, esto huele a franquismo”. La Justicia sólo es justa cuando se ciñe a lo que me gusta.

“¿Estamos acaso hoy mejor que ayer?”, se preguntaba, dramático, el gran opinador. “Seguro que no”, se respondía. Como si los jueces tuvieran la obligación de actuar para que este señor y su cofradía de alarmados se sientan mejor. Como si los jueces debieran miran hacia otro lado para que la patota de ‘los Jordis’ no encienda la calles y se quede en casa. Como si los jueces debieran ignorar el supino abuso de poder en el que incurrieron estos inventores de repúblicas.

“Presos políticos”

Poco se escuchaban esas invocaciones al ‘desastre’ cuando el expresident en fuga cercenaba los derechos del ‘Parlement’, de los diputados, de la oposición, de media Cataluña, con su sonrisa bobalicona. La misma que exhibía mientras sus ‘consellers’ desfilaban caminito de prisión. 

La jueza Lamela, pese al coro de temblorosos hipócritas, ha prestigiado con su medida, firme e independiente, a España como Estado de derecho

Llovieron luego las heces. “Por poner urnas”. “Más de mil heridos”. “Presos políticos”. “Gobierno en el exilio”. “Estado represor”. “A la cárcel por dejar votar”. “Hacer política, no venganza”. “España, Estado fallido”. “Se encarcela a la oposición”.  “Un mandato democrático”. “Políticos pacíficos y honestos”. Un montón de bazofia miserable.

Dura lex, sed lex. Y que no falte. Aunque se estremezca de pavor el ejército de los bienpensantes, de los contemporizadores, de los equidistantes. La jueza Lamela, pese al coro de temblorosos hipócritas, ha prestigiado con su medida, firme e independiente, a España como Estado de derecho. “No es buena noticia para Cataluña”,  se lamentaba la prensa del movimiento nacionalista. ¿No es buena noticia que una juez haga cumplir la ley? Que nos lo expliquen.

Josep Pla ya lo hizo hace décadas: “La facultad analítica del catalán ha sido una quimera. Normalmente, el catalán hace servir su tendencia al análisis para la destrucción, como creía Maragall (el poeta). Y así hemos llegado al momento presente”.

_

EL VARÓMETRO. Ada Colau ve hueco electoral y se erige en portavoz de los golpistas. // Un zangolotino pasado por el nacionalismo desemboca inevitablemente en Xavier Trias. // Cuando se ve desarmada, Carmena se cobija en las tablas del franquismo. // No lo será, pero Santi Vila al menos tiene pinta de ‘president’.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba