A contratiempo

La batalla de Soraya contra la España de Larra

Cuando a aquel ministro Bermejo le pillaron cazando en Jaén con licencia de Puertollano, caímos en la cuenta del absurdo de la España autonómica. La ilegalidad de aquel ministro de Zapatero no fue que, pese a su cargo de ministro de Justicia, acudiera a una tenida cinegética junto al por entonces juez Garzón y al jefe de la policía judicial, ambos embromados en perseguir las tramas corruptas del PP.

El problema de aquel Bermejo fue su desconocimiento palmario de uno de los principios básicos de nuestra realidad político/administrativa. A saber: en España no sólo hay 17 mini-estados, sino que cada uno de ellos expide su correspondiente licencia de caza. Así, con la de Castilla-La Mancha no se puede disparar en los montes de Andalucía. Se te cae el pelo.

O aún más. Un afanoso oyente de Carlos Herrera comentó en antena esta semana que incluso en Canarias, cada Cabildo expide su propia licencia de caza con lo que no puedes pasear alegremente, de isla en isla, practicando tan ruidoso pasatiempo con un único permiso.

Revolución en la ventanilla

Una selva de disposiciones, normas, leyes, emanadas desde miles de organismos repartidos por toda la geografía española que se superponen, se contraponen, se anteponen y se predisponen para amargarle la vida al pobre ciudadano que, en su desesperación, opta por no crear empresas, no fundar industrias, no generar empleo.

Más de doscientas medidas componen el impresionante paquete presentado esta semana por la muy laboriosa y esforzada vicepresidenta del Gobierno para acabar con la España de los manguitos, la España de la burocracia asfixiante, la España de la oficina siniestra, la España del "vuelva usted mañana" de Mariano José de Larra. La ventanilla electrónica contra la ventanilla del XIX. Toda una revolución pendiente desde los tiempos de la "ventanilla única" de Manuel Fraga, que fracasó en el intento. Certificados, notificaciones, consultas, licencias, nacimientos, defunciones y demás trámites susceptibles de ser gestionados electrónicamente dejarán de hacerse en forma presencial. Cada ciudadano ahorrará en trámites más de quince días al año. Se dice pronto. Suprimir duplicidades, simplificar gestiones, borrar organismos paralelos... Una demanda necesaria que nadie había logrado acometer con la suficiente ambición.

Organismos sentenciados

Otro aspecto de la reforma anunciada. Fundaciones, consorcios, gerencias, sociedades, institutos... tienen mil nombres esas entidades sin objetivo alguno pero con presupuesto. En la "lista de Soraya" hay casi sesenta organismos sentenciados para desaparecer. Y más de noventa "observatorios" marcados con lápiz rojo. Todos dependientes del Estado central. Quizás se consiga. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría tiene capacidad y decisión suficiente para ejecutarlo. ¿Pero quién hace lo propio con las miles de reproducciones a escala de esos entes estatales que pululan y persisten en las autonomías?

Ahora mismo se antoja misión imposible. La vicepresidenta, armada de razones, comenta que "si los gobiernos autonómicos no quieren abordar la simplificación, deberán dar explicaciones". Bueno, algunas comunidades ya han empezado a adelgazar. Levente. Pero otras, ni lo están haciendo ni lo harán. Dice el portavoz del gobierno de la Generalitat: "Puestos a suprimir duplicidades, que eliminen el ministerio de Cultura y el de Educación". Dice Duran Lleida, ese hombre de Estado: "O que eliminen Sanidad". Más bien, el error fue poner en marcha ese endiablado proceso de trasferencias de servicios, competencias y recursos a las administraciones periféricas. El desparrame ya tiene difícil enmienda.

Pero es un error quedarse con la simplificación de la España de los manguitos. Es una iniciativa elogiable, tantas veces anunciada y tantas veces frustrada pero quizás la necesidad, ahora, colabore en abordarla con mayor éxito. Si se consigue, el Estado se ahorrará 7.500 millones este año. Y el Gobierno anuncia un ahorro de 27.000 millones en 2015. Así sea... Es preciso que quienes colaboran con la vicepresidenta en controlar la maquinaria de este artefacto hipertrofiado de la Administración actúen con firmeza insobornable... Y que los baroncillos del PP que pululan por la periferia tengan a bien sumarse al carro de la reforma.

Pero el problema es mucho mayor. Sólo las diputaciones nos cuestan 22.000 millones al año. Por no hablar de la deuda de las Comunidades que cabalga ya por los 190.000 millones, tras aumentar el primer trimestre del año casi un treinta por ciento. O de aquel incumplido compromiso de suprimir alguno de los 8.000 ayuntamientos que adornan nuestra geografía patria, el doble de la media de los países europeos, en cifras relativas. ¿Y el Senado? ¿Por qué no acabar con ese apéndice inútil, bueno sólo para aparcar políticos en retirada?

¿Estamos en el buen camino?

Nuestro problema es que cada año ingresamos cien mil millones de euros menos de lo que gastamos. Tal disparate no se solventa mediante gestiones electrónicas y ventanillas virtuales. Sólo cabría pensar en que estamos en el buen camino si se aborda, en serio, el recorte del grueso de la Administración pública (central y periférica) que nos asfixia y acogota. La España autonómica es disparatada e inasumible. Pero no lo veremos. Y no por problemas técnico-jurídicos sino porque los partidos, los políticos, han transformado el Estado en feudo particular para sus manejos y su dicha.

La reforma administrativa de Soraya, bienvenida y mejor vendida, es un paso necesario en la buena dirección. No mezclemos las cosas. Acotar y modernizar la burocracia es una cosa. Echar el cierre a absurdos chiringuitos públicos, otra. Ambas, necesarias y ambas siempre postergadas. Pero la verdadera, la gran reforma queda pendiente.

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EL VARÓMETRO.- A Bono se le ha visto el plumero. No renuncia a sus privilegios de expresidente. Ni un solo momento de dignidad. // María Casado, pese a opinadores tragaldabas y obtusos, se consolida en los desayunos de TVE. // El mérito del ministro Wert es que no se oculta, da la cara, en un gobierno de cobardes agazapados.


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