5 estrellas

Un puñal cruel y helado.

Las memorias de Aznar daban un juego absoluto. Desgranarlas se ha convertido en ejercicio de una especie de nuevo género periodísito: el psicológico. Lucía Méndez extrae del libro algunas perlas: “La profundidad de su trauma hay que analizarla a la luz del primer y último capítulo. Son dos triunfos suyos, personales, intransferibles: las generales de 2000 que le dieron la mayoría absoluta y las municipales de 2003 que ganó contra pronóstico pese a Irak. Su relato era victorioso hasta el 11-M”.

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